¿Tenés más pares de zapatillas que años de edad?, ¿te enloquecen los modelos de edición limitada?, ¿sos capaz de gastarte el sueldo entero en un par?, ¿es lo único que tenés ordenado por color en toda tu casa?, ¿serías capaz de hacer cola con tal de adquirir zapatillas únicas de baloncesto o skateboarding?. Si todas tus respuestas, o la mayoría, fueron si: atención sos un sneakerhead, cuyo significado en inglés significa cabeza de zapatilla. Y en esta nota podés darle rienda suelta a tu obsesión informándote sobre esta cultura y aprendiendo tips sobre el cuidado de tus prendas más preciadas. Hablamos con Shoter la marca líder en el cuidado de calzado deportivo.  


 

En la actualidad, ¿hay un cuidado mayor de las zapatillas? ¿Por qué?

El cuidado de las zapatillas, como lo conocemos actualmente, está “vigente” hace tiempo y tiene sus inicios en EEUU y Europa. En Argentina es más reciente y está muy ligado a la llegada de este tipo de calzado a ámbitos que exceden lo meramente deportivo. Lo que creció, además, es el conocimiento en torno a la cultura de las zapatillas y todo lo que eso implica: desde la compra, el coleccionismo y los consumos complementarios que genera, como la búsqueda de accesorios y productos para un cuidado cada vez más específico. Ya no sólo los coleccionistas se preocupan y se informan para tener sus zapatillas como nuevas, también lo hace el usuario cotidiano, aquel que las elige como un ítem de moda, una herramienta deportiva o una prenda más para vestir en lo laboral.

 

¿Cuál es el rango de edad del consumidor que busca este tipo de productos? ¿Es similar en cuanto al género?

Realmente es muy amplio y coincide con el consumo mismo de las zapatillas. Los segmentos más fuertes son de 18 a 24 y de 25 a 34. Los productos captan fundamentalmente al consumidor del mundo sneakerhead, ya que entendemos sus necesidades de cuidado y protección extremo. Al mismo tiempo, al ser muy fácil de usar y funcionar sobre los más diversos materiales sin dañarlos, tenemos la capacidad de llegar al público en general, el que invierte en sus zapatillas y quiere mantenerlas y cuidarlas a lo largo del tiempo.

Respecto al género, es bastante parejo y no hay marcada una fuerte inclinación. Depende de la zona en que se comercialice el producto, del público que compra en cada tienda y de la época del año, pero diríamos que está en torno a un 50 y 50.

 


“Los consumidores en general y los coleccionistas en particular, comenzaron a comprarse pares de colección o ediciones limitadas, potenciando el nicho y sumando nuevas voces a un público que estaba presente pero en silencio. Frente a ese interés, las marcas también vieron el potencial del segmento y lanzaron ediciones diferenciadas que se realizan en paralelo a las ciudades más importantes del mundo”


¿Cómo se identifican con el slogan “los zapatos importan”?

La realidad es que nosotros mismos somos consumidores de zapatillas y conocemos en profundidad el mundo sneakerhead en Argentina. Esa fascinación no es sólo por el calzado sino por todo lo que representan: diseño, innovación, tecnología aplicada, desarrollo y combinación de materiales y textiles (que, muchas veces, se construyen en una edición limitada). Todos estos factores hacen que las zapatillas sean un objeto de fanatismo y deseo y, como coleccionistas, comenzamos a buscar opciones para cuidar al máximo nuestros pares favoritos. En el exterior encontrábamos productos de limpieza pero no había una firma local que tuviera una propuesta atractiva y seria. Nos pareció una gran oportunidad frente a la creciente necesidad de los consumidores.

¿Por qué la cultura sneakerhead está tan fuerte en Argentina?

Indudablemente en los últimos 2 años el interés por las zapatillas creció exponencialmente y hay varios factores que explican el fenómeno. Los consumidores en general y los coleccionistas en particular, comenzaron a comprarse pares de colección o ediciones limitadas, potenciando el nicho y sumando nuevas voces a un público que estaba presente pero en silencio. Frente a ese interés, las marcas también vieron el potencial del segmento y lanzaron ediciones diferenciadas que se realizan en paralelo a las ciudades más importantes del mundo. Esto pone a los sneakerheads locales en un lugar de mayor exposición fundamentalmente a través de las redes sociales.

 

¿Es verdad que se puede llegar a acampar por un par de zapatillas exclusivas?

¡No sólo es verdad, sino que eso ya pasa desde hace tiempo! Los lanzamientos de ese tipo, siempre dependen de la marca, pero suelen hacerse en sus locales insignia. Al ser pares limitados, no hay reserva y se venden por orden de llegada a la tienda y hasta agotar stock. La única manera de tener un par es yendo en persona y eso implica, muchas veces, estar horas y horas antes de que se habilite la compra. Por suerte, las marcas también vuelcan un porcentaje de ese stock al canal online. Es un gran avance porque le da la posibilidad a gente del interior del país o que no tiene disponibilidad horaria.


“Si hay algo positivo en la apertura de la cultura sneakerhead es que cualquier persona puede estar al tanto de los lanzamientos, llegar a los puntos de venta y hasta participar de eventos del ambiente”.


Se dice que los fanáticos de las zapatillas lo hacen para tener un status, ¿están de acuerdo con esa premisa?

Los verdaderos fanáticos son un poco competitivos como en cualquier otro ambiente de coleccionismo. Siempre está esa “pica” por ver quién tiene el par más exclusivo, quién consigue esa edición súper codiciada en el exterior o quién tiene la mejor colección. Creemos que un porcentaje está a ese nivel de consumo pero también hay un segmento muy grande, y creciente, de gente que comienza a comprar sus primeros pares exclusivos (o simplemente, compran ese lanzamiento puntual porque realmente les gusta). Si hay algo positivo en la apertura de la cultura sneakerhead, es que cualquier persona puede estar al tanto de los lanzamientos, llegar a los puntos de venta y hasta participar de eventos del ambiente.

 

Uno de los materiales más difíciles de mantener/conservar y proteger es la gamuza, ¿cómo se debe limpiar correctamente?

Si bien nuestros productos sirven para todo tipo de material como el cuero, el descarne y la tela, la gamuza es uno de los componentes del calzado más delicados de cuidar y proteger. Para limpiar la gamuza, lo ideal es comenzar sacándole el polvo cepillando la superficie en forma suave y circular con nuestro Cleaning Brush. Luego, se debe volcar sobre el mismo nuestro el Premium Shoe Cleaner, humedecer las cerdas del cepillo y frotar suavemente hasta que se genere la suficiente espuma como levantar de la superficie toda la suciedad adherida. Por último, una vez generada la espuma, pasar un paño limpio como para retirarla completamente del calzado.

¿Cuál es el material más noble (en el sentido que dura más tiempo) para un calzado?

Para nosotros el material que dura más tiempo es el cuero. Además de su limpieza fácil, son extremadamente nobles en cuanto a su vida útil.

 

En el calzado en general, ¿hay materiales que producen más transpiración que otros? ¿Cuál es el mejor?

Es real que existen materiales más “calurosos” o pesados que son menos amigables para un calzado como las zapatillas. No creemos que haya mejores o peores, sino materiales más adecuados o alineados de acuerdo a la necesidad detrás de ese diseño específico: las zapatillas de running, por ejemplo, son cada vez más livianas, flexibles y con tejidos respirables. Eso responde a una necesidad del consumidor y de la actividad. Lo mismo pasa con otro tipo de siluetas, aunque siempre están los modelos que se conservan tal cual fueron concebidos y se les agregan modificaciones para hacerles más fáciles de llevar: por ejemplo el calce y la construcción para que favorezcan a una mayor circulación de aire y sean menos calurosos.