Hace más de 40 años que gracias al fallo de Roe vs. Wade, se legalizó el aborto en todo Estados Unidos. Pero  el logro de las abogadas Sarah Weddington y Linda Coffee, se ha visto cada vez más perjudicado, debido a la ola anti-aborto en USA que va creciendo por los estados de mayoría republicana durante las últimas semanas.

TXT. Andrea Arzola (@andrearzola)


Todo en la vida de la abogada Sarah Weddington indicaba que estaba llamada a cambiar el curso de la historia de Estados Unidos y, por extensión, de las mujeres de medio mundo. El 22 de enero de 1973, hace ahora 40 años, logró que se hiciera pública la sentencia que declaraba inconstitucionales todas las leyes estatales que prohibían el aborto en dicho país.

Ya era demasiado tarde para su demandante, Norma Roe, que tuvo una niña en 1970 y la dio en adopción, pero no para los millones de mujeres que han ejercido su derecho al aborto desde entonces. Cuatro décadas más tarde, la herida que abrió el caso está lejos de cicatrizar.

Tal como admiten en voz baja algunos antiabortistas, ya casi no es necesario acabar con Roe; ha sido suficiente con desgastarla poco a poco, a base de leyes estatales que dificultan el acceso al aborto.

Los legisladores de Alabama aprobaron la ley de prohibición del aborto más restrictiva de los Estados Unidos, un proyecto para terminar con el aborto desde la concepción con excepciones sólo si la vida de la mujer está en grave peligro. La nueva ley pena con 99 años de prisión a quien lo realice. El incesto y la violación no están contemplados.

Ante esta noticia, tanto artistas de Hollywood como electores y políticos del Partido Demócrata, entre ellos Hillary Clinton, se manifestaron al respecto por las redes sociales.

Sucede lo contrario con los líderes republicanos, quienes decidieron evitar las preguntas sobre la ley de Alabama, desconfiando de ser arrastrados a un debate sobre si rechazar la violación y las víctimas de incesto, la opción del aborto después de embarazos forzados. Trump y algunos de sus funcionarios no se refirieron al tema por redes sociales, lo que puede ser algo extraño teniendo en cuenta que el presidente siempre elige expresarse por su cuenta de Twitter.

Asimismo, recordemos que hace tan solo algunos meses, los gobernadores de Ohio y Georgia también firmaron sus proyectos de ley que prohíben el aborto después de detectar un latido fetal, aproximadamente seis semanas después de la concepción, antes de que muchos sepan que están embarazadas. De esta forma se va formando el camino de Estados Unidos hacia un país anti aborto tal vez, lo que no podrá ser invertido por la Corte Suprema ya que sus miembros fueron elegidos por Trump y hacen caso a sus planes e ideología.

Ante esta gravísima situación, podemos recuperar las palabras de Weddington, quién hace 40 años ganó una lucha que todavía debe ser defendida: “Si las mujeres no pueden controlar su reproducción, no pueden controlar nada”.

Para Sarah – así como para muchas-, el gobierno no era la entidad apropiada para decidir continuar o terminar un embarazo indeseado. Por ello luchó con todos los recursos legales a su alcance para ampliar las decisiones que pertenecen a las mujeres.