Por más de que estos tiempos de cuarentena presentan grandes adversidades, entre ellas, la de pasar todo el día en casa, es importante mirar lo positivo de la situación y valorar que podemos darnos la oportunidad de prepararnos una comida diferente, descubrir nuevos sabores y talentos.

¿Quién dijo que la cocina es para unos pocos? De la mano de las creadoras de la cuenta de Instagram, Shakti, te compartimos recetas fáciles, saludables y ricas para que puedas implementar durante estos días.

Texto: Caro Topola @carotopolaperiodista / Fotos: @shakti.jgd


Budín de naranja

¿Qué vamos a necesitar?

  • 2 tazas de harina integral 
  • 1 taza de azúcar mascabo
  • 1 taza de leche 
  • 1/8 taza de aceite (un dedo aproximadamente)
  • 2 huevos 
  • 1 cucharada sopera (cargadita) polvo de hornear
  • 2 Naranjas
  • Pasas de uva (opcional)

Dato clave: Usá la misma taza para tomar todas las medidas.

Ahora sí, vamos con el procedimiento: 

1- Prendé el horno, en mínimo, así se va calentando mientras hacés la preparación.

2- Mezclá en un bowl la leche, el azúcar y los huevos. Fijate que el azúcar mascabo se disuelva bien.

3- Agregá el aceite.

4- Mezclá la harina con el polvo de hornear.

5- Mezclá ambas preparaciones, agregá la ralladura de la cascara de dos naranjas (fíjate de no usar la parte blanca, va a quedar muy amargo) y también agregá el jugo de 1 de las naranjas. 

6- Agregá las pasas de uvas y seguí mezclando, hasta lograr una mezcla sin grumos.

7- Rociá con el aceite en aerosol una budinera, vertí la preparación y ponela en el horno a temperatura mínima, durante 40 o 50 minutos aproximadamente. 

Para saber cuando esta listo, introducí un cuchillo, si sale limpito, significa que ya está! Ahora sí, dejalo enfriar y disfrutá.

Tostadas WATT (con mucha onda)

Estas opciones son un must:

  • Hummus, tomate y almendras.
  • Mayonesa de zanahorias, palta y semillas.
  • Mantequilla de maní, banana y frutos secos.
  • Mermelada, granola y pera.
  • Queso untable, banana y miel.

Las podés acompañar con un licuado o una infusión que incluya rodajas de limón.

Durante estos días es clave incluir frutas, tanto en desayunos como en meriendas, para incorporar vitaminas y minerales. Aprovechá estos días para disminuir el consumo de azúcares y alimentos ultraprocesados, cociná vos, divertite y mimate como siempre quisiste.

Creps para enamorar

¿Qué necesitamos?

  • Cualquier legumbre (remojada previamente)
  • Agua
  • Sal 
  • Opciones de toppings: Untable de alguna verdura, queso untable, hummus, palta, tomate o cualquier otra verdura que te guste.

¿Cómo los hacemos?

1- Deja en un bowl un puñado de la legumbre que tengas, remojándose con abundante agua durante toda la noche. Pueden ser porotos mung, porotos colorados, porotos blancos, lentejas o hasta podés usar arroz.

2- A la mañana siguiente, colá la legumbre y enjuagala un poco. 

3- En el vaso de la minipimer o de la licuadora poné la legumbre que hayas remojado, así cruda, y agregá agua hasta un poco mas de la mitad de la medida de legumbre que tengas. 

4- Agregá sal y condimentalo como quieras. Podés usar pimentón, orégano, albahaca, perejil, romero, cebolla, ajo, ¡lo que se te ocurra! Aunque solos también quedan súper bien. 

5- Mixeá por unos minutos hasta que te quede una pastita. La consistencia de esa pasta va a hacer que el crep te quede mas finito o mas gruesito. Si la pasta te queda liquida, el resultado será un crep mas fino, y a la inversa, si la pasta te queda mas espesa, el resultado será un crep mas gordo. ¡Probá y varia la cantidad de agua para encontrar la consistencia que más te guste!

6- Prende la hornalla a fuego bajo, y en una sartén antiadherente, pone unas gotitas de aceite, pone poquito, es solo para que no se peguen. 

7- Vertí un poco de la mezcla en la sartén y para darte cuenta cuando lo tenes que dar vuelta, comprobá que el crep se despegue solo. Mové un poco la sartén y si el crep se mueve sin que lo tengas que despegar, significa que ya está listo para dar vuelta. ¡Cocinalo unos minutos mas del otro lado, y listo!

8- Sumá lo que más te guste: Quesos untables, hummus, mayonesas de verduras, frutos secos, semillas o palta.

Chia lovers

¿Lo sabías? Las semillas de chía son un superalimento rico en fibra, antioxidantes, omega 3 vegetal y varias vitaminas. Entre sus grandes beneficios esta regularizar el transito intestinal, ayudar a nivelar el azúcar en sangre, controlar el colesterol y bajar de peso.

Hay muchas variantes de los chía pudding. Lo importante es encontrar tu punto favorito en la consistencia y en los toppings con los que lo vayas a acompañar.

¿Qué vamos a necesitar? (rinde para una porción)

  • 3 cucharadas soperas de semillas de chía
  • 200 ml de leche o agua
  • Toppings: frutas, frutos secos, semillas, mermelada, miel, coco, cacao o canela.

¿Cómo lo hacemos?

1- Por la noche, serví la leche o el agua en un vaso, agregá las semillas de chía y revolvé bien, para que no queden pegadas entre sí porque se armarán grumos. 

2- Tapá el vaso con una servilleta y dejalo reposar toda la noche en la heladera. 

3- Por la mañana se habrá formado una masa bastante consistente, como un gel, porque las semillas de chía habrán desprendido toda su fibra soluble. 

4- Agregá todo lo que quieras al momento de consumirla. Algunas ideas:

  • Para un toque crujiente, frutos secos o semillas tostadas.
  • Para dar más sabor y color, frutas de temporada cortadas en trocitos.
  • Si querés endulzarlo, sumá higos o banana. También podes añadir frutas deshidratadas como pasas y orejones. 
  • Para otros sabores, utilizá cacao, canela, vainilla, cardamomo o anís.
  • ¿Dato extra? La cascara de limón y de naranja también perfuman y dan sabor.

Fanas de la avena

¿Qué vamos a necesitar? (rinde para una porción)

  • 1 vaso de leche
  • 1 vaso de avena tradicional (previamente remojada)
  • 2 dátiles (remojalos durante 10 minutos) 
  • 1 chorrito de extracto de vainilla
  • Opciones de toppings: frutas, frutos secos, semillas, mermelada, miel, coco, cacao y canela.

1- Descarozá los dátiles, y cortalos un poco. 

2- En una cacerola incorporá todos los ingredientes, mezclando bien para que se integre todo. 

3- Llevá la cacerola a fuego bajo, y revolvé constantemente para que no se queme.

4- ¿Datazo? Cuando la mezcla se vea espesa es porque ya está lista.

5- Apagá la hornalla y esperá unos minutos a que la mezcla se enfrie. 

6- Consumilo caliente o frío. 

7- Acompañá esta preparación con frutas, frutos secos, mantequilla de maní, mermelada, coco, canela, cacao o harina de algarroba. 

Para tener en cuenta: Es importante remojar la avena antes de la preparación. De esta manera, aumentarás la digestibilidad y permitirás que los nutrientes que se encuentran en el grano sean mejor absorbidos por el cuerpo. ¿Cómo se remoja la avena? En un bowl, poné la cantidad de avena que quieras usar. Llenalo con agua, que pase el nivel de la avena, sé generoso, la avena la va a absorber. Tapalo con un repasador, y dejalo así toda la noche. A la mañana siguiente, colá la avena, desechá el agua del remojo y poné el colador bajo la canilla, hacé correr un poco de agua para terminar de enjuagarla y listo! (este procedimiento te va a servir para activar cualquier cereal, legumbre o fruto seco, no siempre son las mismas horas de remojo, pero el procedimiento no varia).

¿Para que sirven los datiles? Para endulzar, si no tenés, no pasa nada. Podés no endulzar la preparación o usar un puñadito de pasas de uvas (también remojadas durante 10 min), una cucharada de azúcar, si tenes de coco o mascabo mejor, sino miel o el endulzante que uses frecuentemente.

En @shakti.jgd utilizan la leche de castaña, pero podes usar la leche que consumas habitualmente, incluso también podes reemplazar la leche por agua. Anímate a jugar en la cocina y probá diversas combinaciones.

Pancakes forever

¿Qué vamos a necesitar? (rinde para una porción)

  • 3 cucharadas soperas cargadas de harina de avena (o de la que tengas en casa)
  • 200 ml de leche.
  • Un chorrito de extracto de vainilla.
  • 1 cucharada de cacao – opcional.
  • ½ cucharada de harina de algarroba – opcional.
  • Opciones para topping: frutas, frutos secos, semillas, mermelada, miel, coco, cacao o canela.

¿Cómo los hacemos?

1- En un bowl, incorporá primero los secos y de a poco agregá la leche, hasta que te quede una mezcla homogénea, sin grumos. Por último, agregá el extracto de vainilla.

2- Si te gustan más finitos, te tiene que quedar una mezcla más bien liquida. Si te gustan más gorditos, la mezcla tiene que ser más bien espesa. Esto lo regulas, agregando más harina o leche, según el caso. Depende de tu gusto. A medida de que los hagas vas a ir encontrando el punto que más te guste. 

3- Prendé la hornalla a fuego bajo, y en una sartén antiadherente, poné unas gotitas de aceite, poné poquito, es solo para que no se peguen. 

4- Vertí un poco de la mezcla en la sartén y para darte cuenta cuando lo tenes que dar vuelta, comprobá que el pancake se despegue solo. Move un poco la sartén y si el pancake se mueve sin que lo tengas que despegar, significa que ya está listo para dar vuelta. Cocinalo unos minutos mas del otro lado, y listo!

5- Servilos con frutas, frutos secos, coco, pasas de uvas, mermeladas, dulces, mantequilla de mani, lo que se te ocurra! 

Clave. La harina de avena la podés comprar en dietéticas, o la podés hacer vos! ¿Cómo? ¡Muy fácil! Mixeas avena hasta que se haga polvo y listo! Si no tenés o no consumís, podes usar la harina que tengas! Lo mismo con la leche, podés usar la que consumís habitualmente o reemplazarla por agua. También podés agregarle banana a la mezcla. La licuas con la leche o el agua, y luego la incorporas la harina. Lo podés hacer con las bananas que tengas pasaditas, y le va a dar un dulzor muy bueno!