Desde que me fui a vivir solo, tengo mascota. Amo los animales. Recuerdo que la primera vez adopté a una gata de color blanca le puse Sonia. Y ya la primera noche vino a dormir a mi cama, más precisamente a mis pies. La amé desde ese momento. Lamentablemente un día decidió partir por los tejados para no volver. Algún vecino me dijo que me la robaron. En mi ilusión siempre dije que se fue de mochilera al sur. Desde esa experiencia, y como abogado que soy, me interioricé por los derechos que tienen estas hermosas compañías que hacen tan bien al alma.

Texto. Dr. Guido Leandro Karp del Estudio Jurídico Dr. Guido L. Karp & Asociados

Instagram: @karpguido


En la Argentina desde el año 1954 existe una ley que de alguna u otra manera ampara y protege a los animales. Ya pasó bastante tiempo desde su promulgación y la misma dice que el que inflingiere malos tratos o hasta hiciere actos de crueldad a cualquier tipo de animal, será reprimido con prisión. Además, dice que un acto de maltrato es por ejemplo no alimentar en cantidad y calidad suficiente a los animales domésticos o hacerlos trabajar en jornadas excesivas o por ejemplo estimularlos con algún tipo de droga. La ley dice igualmente que los actos de crueldad son experimentar con animales, o lastimarlos de cualquier manera.

Volvamos a Sonia, mi gata. Ella estaba bien alimentada y hasta comía latas de atún. Dormía buen parte del día y nunca era obligada a trabajar persiguiendo una mosca o un mosquito. Ella tenía derechos que eran respetados y detentábamos obligaciones de amor en forma mutua. Lo increíble es que ella hoy podría llegar a viajar en Subte. Claro, desde el año 2016 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires está permitido llevar a las mascotas en ese medio de transporte. También en la actualidad es común encontrarse con lugares “pet friendly” donde ir a almorzar cenar o tomar un café acompañado por un animal doméstico es bien recibido.

Como muchas de los derechos, desde hace muchos años que se está peleando para que exista una mayor conciencia respecto a los animales domésticos. Falta mucho. Pero Chiqui, mi nuevo gatito duerme seguro conmigo. En materia de derecho de animales hubo avances, pero todavía queda un largo camino por recorrer.