En varias ocasiones se nos ha planteado la pregunta de si la moda influye al cine o si el cine influye a la moda, pero la verdad es que siempre ha sido y será esa relación ideal que se nutre por ambas partes, ya que uno potencia al otro y viceversa. Los armarios cinematográficos cumplen un rol importante en la sociedad, traspasan la magia de la pantalla e impactan en nuestro guardarropa y estilo.

TXT. Andrea Arzola (@andrearzola)

Si algo tienen en común el cine y la moda es que ambas se guían en la realidad, ya que posee herramientas creativas que ambos necesitan para funcionar. La mezcla de prendas, colores y accesorios que una persona decide combinar más allá de lo que se utilice convencionalmente tiene un plus creativo que no todos pueden visualizar.

Más allá de Desayuno en Tiffany’s, El Diablo se viste a la Moda y cualquiera que podamos mencionar de Marilyn Monroe, hay un conjunto de películas que nada tienen que ver con las tendencias ni el estilo, pero cuyo vestuario es tan impactante que quedó grabado en la historia.

Secretaria Ejecutiva

Esta película dirigida por Mike Nichols a finales de los ochenta, se adelantó a la revolución del empoderamiento femenino. Su vestuario nos dejó tantas lecciones de estilo juntas como frases lapidarias. Y es que como todo, la moda es cíclica, las tendencias se repiten y los diseñadores se inspiran en el pasado para darle una vuelta de rosca a lo que se suele ver en las pasarelas. Lo retro y lo vintage se enriquecen al ser retomados de forma innovadora en la época actual.

Crimen Perfecto

En este remake de un clásico protagonizado por Grace Kelly en 1954, lo mejor de la película es el armario de Gwyneth Paltrow. Un lista eterna de looks que resume a la perfección la esencia de la última mitad de la década de los noventa de la mano de diseños de Ralph Lauren o Calvin Klein.

Jamón jamón

Después de más de 20 años, el vestido rojo que Penélope Cruz usó (y también su cesta de compras) se ha hecho viral gracias a diseñadores como Jacquemus, que ha descubierto que todo lo que nos hemos puesto el pasado verano ya lo había llevado ella mucho tiempo atrás.

Muévete, esto es Nueva York

Esta comedia estrenada a principios de los 2000 (y que ahora podés ver en Netflix) fue la última incursión en el cine de las gemelas Olsen y nos dejó looks dignos de cualquier Semana de la Moda…de la actualidad.

Volviendo más a lo actual…

Asesinato en el Orient Express

En esta película hay un amplio abanico de propuestas estéticas adaptadas a la personalidad de cada personaje, desde los lincreíbles abrigos de visón y las joyas de la princesa rusa Natalia Dragomiroff (Judy Dench), a los prácticos trajes de chaqueta de tweed de la gobernadora Mary Debenham (Daisy Ridley).

Call Me by Your Name

Una de las películas con más estilo de 2017. El vestuario de esta historia de amor LGTB ambientada en el norte de Italia, está compuesto por prendas originales, clásicas piezas recuperadas de los años 80 que transmiten una sensación de nostalgia y dulzura indescriptible, como de un eterno y cálido verano.

Lady Bird

Uniformes de colegio customizados, tintes imposibles color neón y referencias estéticas a algunas de las tendencias del pasado (esos dos mechones engominados a cada lado de la cara que nos parecían lo más…). Para imprimir autenticidad a su personaje, la actriz lleva un maquillaje que deja a la vista su acné. Mientras más real mejor, ¿O no?

Okja

Tilda Swinton, con su físico andrógino y sus facciones marcadas, encarna el papel antagónico de la cinta como la empresaria calculadora y ambiciosa. La inspiración de su vestuario fue la estética de Ivanka Trump y en el power dressing de los 80 mostrado en películas como Armas de mujer, reinterpretado en versión minimal, utilizando colores pasteles y detalles orientales.