Arrancar a las 9 y terminar a las 17. Ocho horas de trabajo solo interrumpidas por un almuerzo de una hora o menos. Generalmente, menos. Esta es la metodología tradicional de trabajo, que no solo comenzó a sonar anticuada hace unos años, sino que básicamente se convirtió en obsoleta para muchos con la llegada de la pandemia y el home office como su consecuencia. 

Por: @beluprieto | fotos: unsplash 


Hoy en día, muchas empresas, organizaciones, emprendimientos, etc. basan su forma de trabajo en objetivos y/o proyectos. En lugar de controlar las horas, estos creen en la metodología por proyecto y la consideran el futuro. ¿Por qué es así? 

Quienes valoran principalmente los objetivos en el trabajo y abogan por eliminar los horarios suelen argumentar que esto permite trabajar más a gusto, ser más productivo y equilibrar trabajo, familia y ocio. Además, este método, al implicar más horarios de teletrabajo – aunque en la actualidad para la mayoría trabajar desde casa es la única opción -, supone un ahorro para la empresa y para los empleados, que no deben trasladarse a la oficina todos los días. 

Toquemos ahora ese último punto. Reducir o eliminar el desplazamiento hacia el trabajo trae grandes beneficios a los empleados. Los expertos afirman que viajar más de 23 minutos para llegar al lugar de trabajo tiene un impacto negativo físico y mental: dolor de cuello o espalda, estrés y agresividad son algunas de las consecuencias de estos desplazamientos, según un estudio elaborado por Christine M. Hoehner, especialista de la Universidad Washington de St. Louis (Missouri, EEUU). 

Trabajar por horas obliga a los trabajadores a preocuparse por llegar a horario, viajar largos períodos de tiempo en muchos casos, y estar sentados frente a una computadora ocho horas a pesar de, quizás, haber cumplido ya todas sus tareas. Todo esto solo para cumplir el período de tiempo exigido. 

Simplemente estar en una silla no quiere decir que alguien trabaje más: el caso de los workalcoholics de baja productividad es un buen ejemplo.

Igualmente, hablemos de quienes se encuentran del otro lado de este debate. Aunque en WATT creemos que la metodología de trabajo por objetivos es la alternativa perfecta para mitigar las consecuencias negativas de un trabajo por horas, existen personas que todavía defienden la metodología tradicional, ya que creen que no controlar la presencia u horarios de sus empleados puede generar que ciertas personas no cumplan con la cantidad de trabajo por las que se les paga. 

El problema es que esos empleadores o empresas están igualando la “cantidad de trabajo” con la cantidad de horas, y lo cierto es que si se le da la libertad suficiente a una persona para realizar sus tareas y este puede realizarlas en menos de 8 horas, no tiene porque quedarse pegado a un escritorio a la espera de una tarea nueva que probablemente no vaya a recibir ese día. La respuesta, claramente, es trabajar por objetivos: esa persona que cumplió con todas sus tareas, podría irse antes y usar su tiempo restante para conectar con su familia y amigos, aprovechar para descansar y hacer actividades de ocio, y así tener una vida más placentera que lo aleje del estrés y la ansiedad. ¿Quién no querría eso? 

Un día a día con menores preocupaciones aumenta la productividad y motivación, logrando, de esta forma, un beneficio para los empleadores también. 

Otra razón presentada por quienes se oponen a la nueva metodología de trabajo es que creen que el contacto personal es mejor, por ejemplo, en reuniones o ciertas situaciones de equipo. Pero si algo nos ha demostrado la pandemia y el teletrabajo es que, aunque el contacto personal cada tanto es bueno en una oficina para generar un ambiente amigable, no es necesario para realizar un trabajo eficaz y eficiente. Los equipos se adaptaron rápidamente al trabajo desde casa, que claramente – aunque algunos teman admitirlo – nos da tiempo para hacer muchas más cosas que trabajar. Señoras y señores, eso quiere decir que están trabajando por objetivos. No negamos a veces extrañar la presencialidad, pero probablemente se venga un futuro de proyectos en lugar de horas y de home office combinado con ir a la oficina. 

¿Quién está a favor? Nosotros sí 😉