Disculpanos por las malas noticias, pero… Llegó la hora de preparar tus finales. Sí, es momento de dejar de scrollear TikTok, bloquear el teléfono, y sacar los libros. ¡Pero tranqui!, porque hoy te vamos a enseñar una técnica que va a hacer que estudiar sea mucho menos terrible: la técnica Pomodoro.

Por: Josefina Aragonés | Imágenes: Stock


Si sos de esos que tienen problemas para concentrarse durante mucho tiempo o sentís que ni siquiera podes encarar el estudio porque es demasiado esfuerzo, entonces la técnica Pomodoro es justo lo que necesitás. Esta estrategia de gestión del tiempo te va a permitir potenciar tu enfoque y mejorar tu productividad sin sentirte agobiado.

Es simple y efectiva: la técnica Pomodoro se basa en dividir tu estudio o trabajo en intervalos de tiempo más cortos y manejables, de 25 minutos cada uno, separados por descansos de 5 minutos.

Cada intervalo se denomina “Pomodoro“, en referencia a los famosos temporizadores de cocina con forma de tomate, que el creador de la técnica, Francesco Cirillo, solía usar mientras estudiaba en la universidad.

Bueno, a estudiar:

  1. Organizate: Antes de comenzar, planificá qué temas o materias vas a estudiar durante cada sesión Pomodoro. Esta organización te va a ayudar a mantenerte enfocado y a no sentirte abrumado.
  2. Concentrate: Poné un temporizador de 25 minutos y concentrate en tu tarea durante ese tiempo. Nada de distracciones, ¡a full estudio! La clave acá es esta: no hay nada ni nadie que no pueda esperar 25 minutitos. Cualquier mensaje lo vas a poder responder en menos de ese tiempo, así que tranqui.
  3. Descansá: Una vez que haya sonado la alarma, tomate un descanso de 5 minutos. Estira las piernas, mira por la ventana, o hacete un cafecito. Y bue, si querés, mirate unos Tik Toks.
  4. Repetí: Después de cada Pomodoro, volvé al paso 2. Cuando hayan pasado cuatro intervalos Pomodoro, tomate un descanso más largo, entre 15 y 30 minutos, para recargar energías.

El secreto detrás de la técnica Pomodoro radica en que divide el trabajo en bloques manejables, lo que hace que estudiar sea menos abrumador. Además, las pausas frecuentes permiten que tu mente se relaje y asimile mejor la información, mejorando así tu capacidad para retener lo que estudiaste.

Para que esta técnica funcione, es fundamental que durante los intervalos Pomodoro de 25 minutos mantengas las distracciones lejos. Apagá las notificaciones del celular y ponelo en silencio. Nada de redes sociales ni WhatsApp hasta que suene la alarma de descanso!

La técnica Pomodoro puede ser tu mejor aliada para sacarle jugo a tus horas de estudio y romperla en tus finales. Pero no solo sirve para estudiar, sino que también para cualquier cosa que requiera concentración: laburo, escritura, lectura, lo que quieras. Sirve, en serio. Dale una oportunidad y contanos 😉

Recordá que la clave está en la constancia y tratar de mantener la motivación alta. ¡Éxitos en los finales!