Desde WATT, decidimos que la mejor forma de abordar esta temática era dejarles la palabra a les no binaries. Por eso, hablamos con Sofía Felix Poggi (pronombres ella/elle), directora de la agencia de servicios editoriales Palabra; Kümelen (pronombres elle/ella), artiste musical e influencer en redes sociales; Marian Nogueira (pronombres elle), profesore en Lenguas Vivas; y Dani Rossano (pronombres elle/él), alumne en Lenguas Vivas. 

Por: Belu Prieto (@belucomiendoenlugares) | fotos: Freepik y Xiomara Wissocq


Recientemente el gobierno argentino aprobó la posibilidad de marcar X, en lugar de F o M, en el Documento de Identidad Nacional. Ahora se permite que aquellas personas que no sean mujeres u hombres, puedan seleccionar algo distinto y que eso esté claro en el documento que llevan día a día para ser identificades. 

Este avance, un hecho histórico en la Argentina y Latinoamérica, generó controversia. Desde las personas que todavía “no entienden” el no binarismo o, peor aún, lo critican siempre desde la ignorancia; y también desde las mismas personas ni binarias por haberse hecho la elección de una X para reconocerlas. 

Sabemos que algunas personas quizás todavía “no entienden” lo que es ser no binarie. Pero, después de hablar con Sofía, Kümelen, Marian y Dani, podemos decir que, en términos generales, ser no binarie se refiere a no identificarse con los géneros impuestos por el sistema binario en la sociedad. O sea, femenino o masculino. Mujer u hombre. Son aquellas personas cuyo género queda fuera de esta concepción binaria femenina-masculina. 

“Entiendo que esas palabras (femenino y masculino) representan una multiplicidad de ser hombre o de ser mujer; pero mis vivencias están fuera de esas categorías y me limitan. No responden a mi identidad de género. Por eso soy no binarie” – Dani. 

Pero, como todo en la identidad de género y la orientación sexual, y como todo en la vida en realidad, ser no binarie es una experiencia que puede variar de persona a persona. Es una identidad que engloba un montón de identidades. 

Dani es una persona no binarie trans masculine, porque tiene cierta afinidad con la masculinidad. Pero, en el caso de Sofía, elle se identifica como una “mujer no binaria”. Esto significa que, si bien su género asignado al nacer y su expresión de género coinciden, no se identifica como mujer. De hecho, aunque tiene una expresión bastante femenina (en términos de lo que se entiende como tradicionalmente femenino), sigue siendo 100% no binaria. Sin embargo, elige “mujer” no binaria porque su expresión de género hace que la gente a su alrededor le socialice como mujer, y eso hace que experimente todas o casi todas las problemáticas que viven las mujeres. 

Esa es Sofía y, en su caso particular, no hubo un momento en se dio cuenta de que era no binarie. Sino que siempre lo supo. Para Marian, en cambio, la situación fue distinta. 

Darse cuenta, aceptar, transmitir que une es no binarie sigue siendo para algunes un proceso complicado en la sociedad de hoy. Es cierto que, si comparamos la actualidad con los 70, 80, 90 o antes, avanzamos. Claramente. Se dieron y se están dando algunos pasos en el camino correcto. Pero, como sabemos, queda un largo trayecto por delante. Marian, por ejemplo, reprimió su no binarismo por treinta años aunque supo que no se identificaba con los géneros femenino o masculino desde los 7. 

Me di cuenta que era no binarie a los 7 años, ya que para mí ‘el celeste para los nenes’ y ‘el rosa para las nenas’ era como una ley draconiana e imposición a mi persona. Para mí, el rosa y el celeste eran solo colores. Punto. No los atribuía a ningún género ni sexo biológico” – Marian.

Hoy creemos (y esperamos) que han disminuido aquellos casos en los que personas sienten que deben reprimir su identidad. Gracias a las redes sociales, por ejemplo, les jóvenes no binaries que dudan de su identidad o saben desde un comienzo que no se identifican con los géneros impuestos, pueden encontrar comunidades que les ayuden a atravesar este proceso. Las redes, justamente, ayudaron a Kümelen a encontrar otras personas que estaban en procesos similares al suyo. Hoy, como artiste e influencer, tiene un “público hermoso en muchos lugares diferentes, gente linda y auténtica, familia, amigues” . Tiene una comunidad que le apoya. 

Pero, igualmente, no podemos no mencionar el otro lado de las redes: el de los haters y los trolls. Kümelen nos cuenta que sí, recibe mucho cariño, pero también recibe insultos y maltratos. Su consejo es no darles bola. 

“No hay lugar en mi vida para gente con pensamientos limitados queriendo limitar a otres. Sería una pérdida de tiempo enfocarme en elles” – Kümelen.  

Del otro lado de este mundo, del ya no tan nuevo trabajo como influencer o creadore de contenido en redes, está el ámbito profesional “tradicional”, del que Sofía ha participado siempre como una persona no binaria. Aunque, como elle nos cuenta, por su expresión de género, generalmente en todos los espacios laborales por los que pasó la identificaron y socializaron como mujer. 

Hoy eso es distinto. “Creo que recién ahora que tengo mi propia agencia y lidero mi propio equipo de trabajo es la primera vez que todes a mi alrededor están al tanto de mi género (y solo porque surgió el tema naturalmente), y creo que no cambia el trato con este equipo en particular. Vale la pena aclarar que somos un grupo de personas jóvenes, diversas y bastante actualizadas sobre estos temas. Por ejemplo: en la oficina solemos usar el inclusivo de forma natural”, cuenta Sofía. Antes mencionamos la existencia de pasos en una dirección correcta, y creemos que uno es la inclusión del género no binario en el DNI. También así lo cree Marian, cuya reacción reacción inmediata (al enterarse) fue: ‘por fin’. 

“Costó pero al fin se dieron cuenta que las personas son como los colores del arcoíris. Cada color tiene su matiz y ya. No todo es monocromático. No todo es sí o no. Está bien que haya un quizás. No todo está gobernado por el sexo biológico. Yo no soy un pene o una vagina nada más” – Marian.  

Este avance fue una alegría para muches, como Dani que se emocionó al escuchar la noticia porque es un hecho que amplía los derechos de las personas no binarias. Aunque, como se sabe, haber elegido la X generó controversias. Dani no tiene problema en que su identidad se marque con una X, pero no todes se sienten cómodos con esa letra y lo cierto es que – como dice Kümelen – “se debería haber optado primeramente por consultar a la comunidad no binaria de la Argentina; algo básico en una toma de decisiones de esta índole, un plebiscito o consulta popular”. 

Sofia, por su lado, cree que sería mejor directamente sacar el género de los DNI. Pero, si tuviera que elegir algo, también habría elegido la X. Aunque al principio pensó en las connotaciones negativas de la letra y asumió que NB iba a ser la opción, al pensar en una sola letra, la X – para ella – tiene sentido. “Es la letra que se ha usado ampliamente para escribir en inclusivo (por lo tanto, que asociamos con el género neutro o no binario)”, explica. Y  después agrega: “de todos modos, hay personas no binarias que no se identifican con esta letra, y habría que preguntarles a elles por qué no están conformes con esta decisión”.Terminamos esta nota con las palabras que Kümelen nos dejó para quien está descubriendo que no se identifica con el sistema binario: “que siga dudando, que la duda puede ser una herramienta maravillosa si la sabemos aprovechar. Que use la duda para fortalecerse de sus decisiones y no debilitarse y dejarse arrastrar por una ola incierta. Que salir del sistema no siempre requiere de sufrimiento y que hoy estamos haciendo otra historia. Que siga buscando, que no le tenga miedo a equivocarse y que pruebe de muchas formas, que se lo permita”.

 

Para ahondar más aún en el no binarismo y las temáticas que lo acompañan, recomendamos escuchar la obra musical de Kümelen (PAZ) en Spotify: https://spoti.fi/3gjepp7 

Este, además, es el vídeo de su último single: https://bit.ly/3D0gtvO