Los NFT transforman el trabajo digital en una obra de arte que es fácil de comercializar en el mundo cripto. Artistas, músicos, personalidades de la tecnología e influencers se están volcando en ese ámbito. El dinero que mueve este nuevo mercado hoy es desorbitante.

Por: @belucomiendoenlugares | fotos: @degenharambe, Twitter, Beeple, INSIDER, zed.run, PCMag. 


Primero que nada, ¿de dónde viene la sigla? NFT viene de su nombre en inglés y en español quiere decir token no fungible. A diferencia del caso Bitcoin o Ether, los NFT no fueron concebidos como monedas. Por eso, son “no fungibles”, es decir, no es posible intercambiarlos o gastarlos.

O sea, un bitcoin es fungible: se puede intercambiar por otro bitcoin, y así vas a obtener exactamente la misma cosa. Pero los NFT son únicos. Si lo cambiases por otro NFT, tendrías algo totalmente diferente. Por eso no se pueden intercambiar directamente entre sí. Justamente, porque no hay dos iguales.

Un NFT es un archivo digital que puede contener cualquier cosa. Desde texto y audio hasta imágenes y video.

Actualmente, la emoción y furor tiene que ver con usar esta tecnología para vender arte digital.

Es un paso que evoluciona el mundo de la colección de arte. Aunque es cierto que quien quiera puede hacer clic derecho en una imagen online y copiarla cuantas veces quiera, los NFT están diseñados para darle al usuario algo que no puede ser copiado: el hecho de ser el dueño o la dueña de esa obra de arte. Por ejemplo, cualquiera puede comprar un print de una obra de Van Gogh, pero solo una persona es dueña del original.

Un caso interesante es el del usuario de Twitter @degenharambe, que compró un NFT que es una ilustración de una piedra por $46.300 ETH (o sea, US$ 138.438.389). Sí, una persona compró un dibujo de una roca por toda esa plata. Para ser exactos, este dibujo:

¿Por qué gastó tanto dinero en eso? La respuesta es fácil (después de haber leído mil notas y haber investigado): esa piedra se llama Ether Rock. Las Ether Rocks fueron creadas en diciembre del 2017. Y el contrato solo permite que existan 100 piedras. Es decir, no solo son de las primeras obras de arte digitales, sino que además pueden haber muy pocas. Como se pueden imaginar, tienen un gran valor. Sobre todo si apuntamos a una realidad de colección de arte virtual.

Ser el dueño de una de las primeras formas de arte digital es una gran idea. Y para @degenharambe, comprar esa Ether Rock fue una inversión.

@degenharambe tiene un hilo de Twitter en el que explica con más profundidad porqué compró la Ether Rock.

Entonces, ahora que entendemos que aquel usuario de Twitter tomó una decisión inteligente, también entendemos por qué saber más sobre NFT es conveniente. Lo claro es que son el futuro, por lo menos el futuro cercano. Emiliano Limia, experto en Buenbit, lo dice: “Con los NTF sabés que conservás algo original. Por eso este tipo de aplicación es el futuro”.

Y también agrega: “El objetivo por el que fueron creados es para experimentar lo que se llama ‘escasez digital’, es decir, registrar en las redes blockchain un bien que es único y no se puede reemplazar”.

¿Qué es blockchain? Es como un libro de cuentas gigante en el que los registros (los bloques) están enlazados y cifrados para proteger la seguridad y privacidad de las transacciones. En otras palabras, es una base de datos distribuida y segura (gracias al cifrado) que se puede aplicar a todo tipo de transacciones que no tienen por qué ser necesariamente económicas

Esa es la definición, pero probablemente este gráfico de INSIDER lo deje más claro: 

Ahora, vamos a lo divertido. Estos son algunos casos interesantes de compra-venta de NFT: 

El co-fundador y CEO de Twitter, Jack Dorsey, vendió su primer tweet por 2,9 millones de dólares. 

¿Por qué supuestamente es especial? Porque el certificado digital del tweet fue firmado y verificado por el creador. En otras palabras, lo que compró el ahora dueño del tweet tiene en sus manos un autógrafo. Porque el tweet en sí, en realidad, sigue disponible para la “consumición” de todos en el perfil de Dorsey. 

Otro caso es el del vídeo de Beeple que inició con un valor de 66 mil dólares y se vendió por 6.6 millones por un comprador anónimo. 

Se cree que el cuerpo visto de fondo en el vídeo hace alusión a Donald Trump, ex presidente de los Estados Unidos. 

Un tercer caso interesante es el de www.zed.run, una de las muchas nuevas plataformas para utilizar los NFT. En este sitio web se llevan a cabo carreras de caballos virtuales y las transacciones se realizan con la criptomoneda de Ethereum. 

El administrador del sitio genera caballos de primera generación que dan origen a la población (sí, los caballos digitales procrean otros caballos) y cada usuario que se sume a la carrera puede comprarlos. Cada caballo tiene su ADN virtual que le da diversas características para poder competir en las diferentes carreras y su mezcla produce caballos diferentes. 

 

¿Te copaste? Vos también podés crear tu propio NFT y no es tan difícil hacerlo (ponele): 

Primero, hay que saber que existen distintas plataformas para la creación de NFT. OpenSea y Rarible son las más usadas. Ambas plataformas permiten a los usuarios subir su arte y crear colecciones sin necesidad de tener conocimientos técnicos de blockchain. 

La diferencia está en que, mientras que Rarible domina en ventas totales, OpenSea ofrece más servicios relacionados, e incluye la posibilidad de crear tu propia tienda web de NFT impulsada por la bolsa de OpenSea. 

PASO 1: CONFIGURAR METAMASK 

Lo primero que hay que hacer para crear tu propio NFT es configurar una billetera de software. Este monedero puede contener tus NFT y también lo vas a necesitar para pagar las tasas de gas de la cadena de bloques más adelante.

PASO 2: TOKENIZAR TU ARTE

Una vez que tenés una cartera MetaMask creada, ya podés crear tus NFT. Hay que ir a opensea.io y hacer clic en el botón “crear” en el menú. Podés conectar tu billetera MetaMask con OpenSea y ponerte a crear.

Solo tenés que crear un nombre para tu colección y después hacer clic en “añadir nuevo elemento”. Ahí subís el archivo que querés tokenizar y le das ciertas propiedades para distinguirlo del resto de tu colección. 

Después queda determinar cuántas copias querés y qué precio de venta tendrá. 

PASO 3: PONER EN VENTA EN EL MERCADO

Para vender tu primer NFT, tenés que habilitar OpenSea para vender artículos desde tu cuenta. Esto requiere una transacción de blockchain, así que vas a tener que pagar una tarifa de gas. Esto implica mandar un poco de Ether a tu MetaMáscara, y listo. 

Esta tasa solo hay que pagarla la primera vez que creas una colección NFT. 

 

Y para cerrar, les dejamos las características clave de los NFT: 

  • Representan un bien único e irrepetible.
  • Guardan información en la red (blockchain). La mayoría de los NFT son parte del blockchain de Ethereum, que además de ser una moneda cripto, su red soporta este tipo de obras digitales.
  • Pueden ser un archivo digital que contiene texto, audio, imágenes o un vídeo.
  • Son indestructibles, porque su formación está en un contrato inteligente en la blockchain.