Con una de las mejores puestas en escena de la semana, Nicolas Ghesquière ofreció su particular versión de la estética Art Nouveau para cerrar con el mes más importante de la moda. 

Txt Andrea Arzola @andrearzola


Le Chic Parisien” de Louis Vuitton fue el cierre de un mes de la moda memorable. Bajo la batuta de Nicolas Ghesquière y la música y video de Sophie, la cantante, productora y activista transgénero, se presentó un show con una poética alusiva a la Belle Époque en una perspectiva futurista.

Su inspiración siempre mezcla el pasado, el presente y alude al futuro, por ejemplo, el pasado otoño se propuso hablar a través de sus diseños sobre como la dimensión digital invadió nuestras vidas y cambió nuestra estética, y en la primavera anterior quiso practicar el retrofuturismo rescatando la obsesión sesentera por la carrera espacial, por supuesto que esta última colección no fue la excepción. 

A principios del siglo XX la mujer se rebeló contra el corsé, recortó las faldas y ocultó su pecho pero además adoptó costumbres y prendas hasta entonces propias del hombre. Ahora el modisto francés reinterpreta esa actitud rebelde con piezas que surgen de la yuxtaposición de ideas y la mezcla de códigos de ambos géneros.

El creativo declaró en el backstage, que el inicio del siglo en la historia francesa es muy interesante en cuanto arte y cultura, se refiere. Ghesquière decidió hacer ciertas alusiones a la insuperable narrativa del novelista Marcel Proust. Cabe acotar que durante esa época también se estableció Louis Vuitton como marca.

LE CHIC PARISIEN 

El rostro de Sophie Xeon se asoma desde una enorme pantalla y su voz envuelve de magia la sala del Louvre en la que Louis Vuitton ha hecho su desfile. La colección empezó con looks que emanaban una vibra muy parisina, chalecos, chaquetas smoking, pantalones altos, entre diferentes estampados y colores consecuentes al círculo cromático. Vimos mangas abombadas, peinados al estilo Gibson Girl y estampados psicodélicos. También mangas extravagantes y opulentas en mini vestidos blancos con flores en la solapa, muy al estilo de la tan querida e inolvidable Carrie Bradshaw.

CARTERAS & CASSETTES 

Lo que más llamó la atención durante el desfile fueron los accesorios. En varios modelos de clutch se mezcló el monograma LV con estampados de casetes y/o cintas de películas tipo VHS con los títulos como The Trunkinator, Gaston and Louis, entre otros. ¡Lo más cool y divertido posible! 

LA REFLEXIÓN DE LV 

La genialidad de Nicolas Ghesquière nos deja boquiabiertos, siempre busca hacer de la belleza un concepto que nos haga reflexionar. La idea nos propone una introspección que surge a su vez una percepción o una repetición que se ajusta a nuestra modernidad, todo se repite pero con relevancia a lo que vivimos. Podemos decir que Louis Vuitton, la moda y la próxima década nos prometen un cambio lento pero bello.