Laura Romano, oriunda de Carmen de Areco, es licenciada en nutrición de la UBA y creadora de ÍNTEGRA, una marca de snacks que promueve la alimentación saludable.

Gracias a su mirada real e integral de la salud y el comer sano, Laura tiene más de 800 mil seguidores en su cuenta de Instagram llamada @integralnutricion. La calidad y la cantidad de los alimentos son la clave. Para ella, una buena alimentación parte de generar hábitos a largo plazo y comer sano la mayor parte del tiempo, no todo el tiempo 😉

Emprender, cómo y qué comer, qué significa ser una nutricionista integral y mucho más. Conocé a Laura Romano.

Por: @beluprieto / fotos: Íntegra


¿Qué significa ser una nutricionista con una mirada integral?

Es poder mirar al paciente desde todos sus aspectos: sus emociones, cultura, costumbres, vida social. Cuando queremos aplicar la nutrición mirando sólo el aspecto de la salud, creo que nos quedamos muy cortos porque no somos “maquinitas” que consumen y gastan energía, somos personas que sienten, que comen por ansiedad, por placer, que usan la comida para festejar y eso, siempre y cuando sea algo ocasional, no me parece mal, al contrario, creo que parte del comer saludable y sostener buenos hábitos a largo plazo tiene que ver con eso… con poder alimentarse sanamente la mayor parte del tiempo, ¡no todo el tiempo! Para que sea sostenible hay que ir más a lo real y educar desde ahí.

“La inspiración la encontré en mi propio consultorio con mis pacientes”.

 

¿Qué fue lo que te llevó a crear Íntegra?

ÍNTEGRA nació de la necesidad de encontrar snacks saludables para el desayuno y la merienda que pudiera recomendarles a mis pacientes. Me era muy difícil encontrar alimentos hechos con ingredientes naturales, realmente sanos, que tengan fibra, proteína y que brinden saciedad. Las opciones típicas que se aconsejan son altos en azúcares, les falta una cosa, les sobra la otra… te llenan por un momento y, al ratito, tenés hambre.

¿En qué otros emprendimientos te inspiraste?

La inspiración la encontré en mi propia profesión más que en otros emprendimientos; como nutricionista me costaba un montón encontrar productos para recomendarles a mis pacientes, aquellos con los que me quedara tranquila… era tanto lo que me quejaba de las propuestas que ofrecían las grandes empresas que decidí poner manos a la obra y demostrar que es posible que existan alimentos nutritivos, naturales y saludables, pero de verdad.

¿Qué tan importante es para vos, como profesional, la mirada del otro?

Más que la mirada, ¡la opinión y escuchar lo que necesita el otro es TODO! ÍNTEGRA existe porque quería que mis pacientes tuvieran el producto ideal para sus desayunos y meriendas. Por eso, en cada paso que damos, escuchamos las necesidades de la comunidad y, a partir de eso, elegimos juntos los productos que lanzamos, sus sabores… ¡hasta las porciones de cada uno!

Otra cosa que me gusta mucho es hacer encuestas, para saber si hay algo que mejorar. Me parece clave escuchar al consumidor y ver si está contento. A partir de estas encuestas hice cambios en varios productos y surgieron varias ideas para lanzar nuevos.

@integralnutricion fue algo así como mi ‘primer emprendimiento’”.

 

¿Cuándo y por qué comenzaste a aplicar a tu vida el tipo de nutrición que comunicás?

De adolescente probé todas las dietas habidas y por haber y no entendía por qué, aunque bajaba de peso, después volvía a subir… esa fue una de las cosas que me motivó a estudiar Nutrición. Una vez avanzada en la carrera, me di cuenta de que muchas cosas que tomaba como verdades absolutas eran mitos.

Durante la facultad, era imposible tener una alimentación saludable el 100% del tiempo y ahí comencé a tener un equilibrio entre la alimentación rica en nutrientes y poder disfrutar de las comidas no saludables, sin sentir culpa, en todos aquellos momentos relacionados a lo social o cultural.

Cuando me recibí, tratar de transmitir esto a los pacientes me costaba un montón, pero acordé de la regla del 80/20 y dije “¿por qué no aplicarlo a nuestro día a día?”. Empecé a sacar cuentas y dije 80% sano, 20% no sano. A partir de ahí, obviamente, ¡lo empecé a incorporar a mi vida! En casa se come sano y, en lo social, disfrutamos de lo no sano.

¿De qué forma se tiene que alimentar una persona saludable?

Comer de forma saludable, para mí, se trata de consumir alimentos de alta calidad nutricional la mayor parte del tiempo y, a su vez, controlar las cantidades. Calidad y cantidad son importantes para estar sanos.

Una alimentación saludable debe ser variada y equilibrada, sin excluir ningún grupo de alimentos y tratando de incorporar la mayor cantidad posible de colores de frutas y verduras, para sumar todos los micronutrientes.

Como les mencionaba, trataría de que puedan convivir lo sano y lo no sano comiendo, por supuesto, la mayor parte del tiempo alimentos saludables y dejar un pequeño porcentaje para aquellos que no lo sean tanto, pero que forman parte de nuestra cultura, costumbres y vida social; no por ello dejaremos de ser personas sanas.

“Tomé nota de lo que decían mis pacientes y pasé de la queja a la acción”.

 

¿Hay algún alimento que creas que es dañino para nuestra salud? ¿Por qué?

Creo que los extremos más dañinos son la sal y el azúcar; soy cero fundamentalista en decir cero azúcar o cero sal. Ambos extremos son sensaciones en el paladar que te hacen comer más. Con los pacientes me pasa que les digo que disminuyan la cantidad de azúcar o sal agregada y, cuando hacen eso, ¡terminan reduciendo la porción también!

Estamos acostumbrados a comer dulce porque todo lo que existe está muy endulzado. Es cuestión de acostumbrar a nuestro paladar, es un ejercicio que tenemos que hacer.

Ningún extremo está bueno porque terminan siendo dañinos para nuestra salud: del lado del azúcar la obesidad y diabetes; y del de la sal, la obesidad e hipertensión.

¿Es el primer emprendimiento que se te ocurre?

En realidad, el primer paso dado para poder ayudar a que la gente aprenda a comer mejor fue la creación de la cuenta @integralnutricion en Instagram; cuando nadie lo hacía, en 2015, arranqué compartiendo recetas e información nutricional de diferentes productos, desmitificando algunas creencias que, en general, se tienen alrededor de la comida. El Instagram fue creciendo y ya sentía que, desde ese lugar que me estaba ganando, podía hacer que cada vez más personas aprendan a alimentarse de manera saludable.

¿Cuáles fueron los pilares para que funcione?

El primero es formar un equipo de personas que trabajen con amor y garra. En ÍNTEGRA formamos uno hermoso: ¡todos tenemos pasión por el proyecto y eso es clave!

El segundo es no darse por vencido; cuando se empieza con un proyecto hay miles de obstáculos y objetivos que no salen 100% como se los había planificado, pero no hay que bajar los brazos; estuve meses tratando de obtener una receta que me cerrara y, cuando la hice, se quemaron las barritas. Esto forma parte del aprendizaje.

El último, pero no por eso menos importante, es escuchar lo que dice el público, la comunidad: la información y necesidades de la gente son súper valiosas para crecer y mejorar día a día. Es de las cosas más fundamentales de todo emprendimiento: entender quién es el target y buscar soluciones para sus problemas.