El verano es la estación favorita de aquellos que consideramos que una rica infusión fría es la compañía ideal para leer un buen libro, mantener una conversación con aquella persona que tanto queremos o simplemente tirarnos a observar lo mágico de  la naturaleza por unos instantes.

Como son pocos los que saben cuáles son los tés que se prestan para crear esta experiencia, dialogamos con Victoria Bisogno, fundadora y presidenta de El Club del Té, quien nos contó todo sobre esta bebida sana y natural.


El té es una bebida sana y natural que aporta múltiples beneficios para la salud. Y además, es tan versátil que podemos beberlo en infusión caliente (la forma que más acostumbramos), así como también de manera fría para refrescarnos y hacer frente a las altas temperaturas del verano.

Ahora bien, lo primero que recomienda Victoria a la hora de preparar un buena infusión fría de este tipo es disponer de un buen té, preferentemente en hebras. Si la calidad del té no es buena, la bebida tampoco lo será, así como ocurre con la infusión caliente.  

En cuanto a las variedades, si bien existen en el mercado 6 tipos o familias de té, las que mejor se adaptan a la preparación del té helado son el té negro y el té verde. Ambos pueden beberse solos o combinarse con ingredientes para hacerlos aún más refrescantes. 

Señora alegre hablando con su marido en el balcón. encantadora mujer joven bebiendo té en la terraza. Foto gratis

¿Cuáles elegir? Lo mejor será optar por variedades intensas que nos permitan apreciar mejor los sabores y aromas del té. Por ejemplo:

-Tés negros: Ceilán, Assam, Kenia, o blends como el English Breakfast y el Chai.

-Tés verdes: Sencha, Hojicha, Gyokuro, Gunpowder. 

¿Cómo prepararlo? Existen dos formas de preparación: el té helado con y sin hielo:

1) Té helado tradicional (sin hielo):

Si no utilizamos hielo, debemos preparar el té de la forma en que lo hacemos habitualmente (infusión en agua caliente) teniendo en cuenta los parámetros de preparación de tiempo y temperatura indicados para cada tipo de té. Una vez listo, lo llevamos a la heladera a enfriar. A esta preparación la denominamos té frío.

2) Té helado con hielo:

En cambio, si decidimos agregar hielo, hay que tener en cuenta que éste, al derretirse, provocará que el sabor del té se diluya, por lo que es recomendable utilizar una mayor cantidad de hebras de té (aproximadamente el doble) para preparar la infusión en caliente más concentrada y luego agregar el hielo. Este tipo de preparación la denominamos té helado.

TIP ADICIONAL: también se pueden preparar previamente unos cubitos de hielo con el mismo té para lograr una mayor concentración del sabor.

¿Y los ingredientes? 

Para sumar sabor y frescura a nuestra infusión de té helado, las frutas naturales son grandes aliadas. Los cítricos, como la naranja, el pomelo o la mandarina combinan muy bien con el té negro, y el limón o el ananá con el té verde.

Las especias también se adaptan muy bien a este tipo de infusión, las más recomendadas son el clavo de olor y el jengibre. Finalmente, y al igual que en la coctelería, podemos jugar con todo tipo de agregados como bitters (ej: biiter Angostura), salsas como la inglesa o de soja, e incluso bebidas alcohólicas y aperitivos.