Muchos son los hábitos que podemos llevar a cabo para encontrar aquella “felicidad” de la que todos hablan. Pero no va por ese lado esta nota. Vos hacés lo que querés, la clave está en la actitud que le ponés y como reaccionás a tu entorno.

Txt Andrea Arzola @andrearzola


Cuando buscás en Internet como mejorar tu vida aparecen las típicas recomendaciones de distintos expertos sobre los hábitos que tenés que aplicar: ir al gimnasio, salir a caminar, desconectar de las redes sociales, comer unas comidas u otras… normalmente los consejos siempre se centran en ese tipo de cosas.

Y aunque son extremadamente importantes, no son los únicos hábitos que deberíamos seguir. Así lo afirma la doctora Alice Boyes en un artículo para Psychology Today en el que recomienda prestar atención a otro tipo de cosas que nos ayudarán también a ser más felices.

Se trata de seguir prácticas emocionales saludables, y es que aunque el deporte o la dieta pueden ayudar a nuestra mente, también debemos cuidarla de otras maneras. Al fin y al cabo los hábitos para ser felices se centra más que nada en lo que hagamos emocionalmente.

PASÁ LA BRONCA

No hay dieta ni ejercicio que nos ayude a tener menos trabajo o a sentirnos menos cargados. Aunque salir a dar un paseo es buena idea cuando estamos estresados, también hay otros hábitos que podemos practicar para hacer frente a estas situaciones.

Si tenés muchas cosas que hacer o te resultan muy difíciles, organízalas en lo que sabes/podés hacer y lo que no. Según Boyes esto te permitirá ver que no toda la tarea es complicada y eliminarás estrés.

DEJÁ LA FRUSTRACIÓN A UN LADO

A todos nos pasa que nos sentimos frustrados porque no estamos donde merecemos o queremos, sentimos envidia de otras personas que aparentemente han conseguido más que nosotros, etc. Esos sentimientos nos pueden consumir o podemos sacar algo positivo de ellos si sabemos cómo.

Fíjate en qué ha hecho la otra persona para estar ahí y analiza si hay algo que puedas aprender de ello y cómo podés mejorar vos para llegar a lo más alto. Centrate en tus metas y en cuáles podés ir consiguiendo poco a poco hasta llegar a donde querés.

CUIDÁ TUS RELACIONES

Los amigos, la familia y la pareja son lo más importante que tenemos y cuidarlos seguramente es lo que más felices nos puede hacer. Si ellos están bien nosotros también lo estaremos.

Escúchalos, queda con ellos cuando tengas tiempo libre, ayudalos si podés, celebrá con ellos sus victorias y apóyalos en sus derrotas. Ellos harán lo mismo cuando vos lo necesites.

HACÉ COSAS NUEVAS

Ya sea trabajar con alguien nuevo o visitar un lugar que no conocés, hacer cosas novedosas nos ayudan a ser felices. Cuantos más riesgos asumas y menos miedo tengas, más aprenderás y eso te hará avanzar y sentirte mejor. Las nuevas experiencias siempre son bienvenidas y positivas.