Julio fue el mes más caluroso registrado en la historia del planeta Tierra.

El hielo marino antártico se encuentra en su nivel más bajo para esta época del año.

Los incendios forestales han provocado la devastación de millones de hectáreas en el último año y su humo afectó a millones de personas.

La era del calentamiento global terminó, y ya estamos en la era de la ebullición global.

Así lo aseguró esta semana António Guterres, el secretario general de las Naciones Unidas, y así lo leímos en todos los portales de comunicación en los últimos días. Estamos peor que nunca, sí, ya entendimos. Pero… ¿Ya no hay vuelta atrás?

Todo lo que está pasando es totalmente consistente con las repetidas predicciones y advertencias de la ONU y diversos organismos medioambientales. “Los cambios son extremos, pero coinciden exactamente con nuestras predicciones”, afirmó Piers Forster, experto en física y presidente del Comité Británico sobre Cambio Climático. “Esto es lo que dijimos a la gente que ocurriría hace 20 años, y está ocurriendo”.

En 2021, la ONU sacó un informe que generó mucha polémica, ya que plantea un escenario apocalíptico para la humanidad antes de 2050, de no haber cambios radicales en la preservación del ambiente por parte de gobiernos y grandes empresas. El informe describe un panorama gris: los desajustes provocados por el cambio climático se van a acelerar y van a ser palpables mucho antes de 2050: falta de agua, altísimas temperaturas, desnutrición, desastres climáticos y éxodo poblacional.

Ese futuro apocalíptico comienza a manifestarse. El clima extremo, un fenómeno cada vez más frecuente en este clima en calentamiento, está teniendo un gran impacto en la salud humana, los ecosistemas, las economías, la agricultura, la energía y el suministro de agua. “La única sorpresa es la velocidad del cambio. El cambio climático está aquí. Es aterrador. Y es apenas el comienzo. La era del calentamiento global ha terminado. La era de la ebullición global ha llegado”, puntualizó António.

¿Y ahora?

Según la ONU, evitar el peor pronóstico del cambio climático sigue siendo una opción. Sin embargo, es una posibilidad remota y que depende 100% de los humanos. Más específicamente, de los políticos y líderes mundiales.

Si bien en el último tiempo hubo algunos avances en el despliegue de energías renovables y otros ámbitos, ninguno de ellos tiene el suficiente alcance ni la velocidad que se requiere. La aceleración de las temperaturas exige una acción acelerada.

¿Qué deberían hacer los políticos?

Básicamente, dejar de emitir combustibles fósiles y hacer un cambio hacia energías renovables.

¿Por qué no lo hicieron todavía?

Porque es más caro.

Pero no hay más tiempo para excusas. La inminente destrucción del planeta y de sus habitantes será más cara. La ONU plantea la necesidad imperiosa de que los países desarrollados se comprometan alcanzar emisiones netas CERO lo más cerca posible de 2040, y las economías emergentes lo más cerca posible de 2050, con el apoyo de los países desarrollados para hacerlo. Para lograrlo, los políticos y las grandes empresas deberían empezar ahora mismo el cambio hacia las energías renovables.

Todavía podemos detener lo peor. Pero para hacerlo debemos acelerar la acción climática, ahora”, concluyó António Guterres.

El mundo no se está calentando. Ya está ardiendo. Y las familias del mundo ya están huyendo de las llamas.

¿Harán algo esta vez? ¿O nos vamos a vivir a Marte?