Ignacio Matías Spallatti comenzó a rapear de casualidad, gracias a que un compañero de la secundaria le mostró una batalla de gallos. Desde ese momento su carrera empezó a crecer: participó de un concurso de RedBull, se animó a batallar en las plazas y en medios de transporte. Así fue su camino del joven promesa del rap-trap latino, que hoy presenta su show en el Gran Rex.


¿Utilizas algún recurso literario a la hora de improvisar?

Implemento mucho la métrica que la desarrollé con entrenamiento y práctica. Descubrí que también me gustaban mucho las sílabas y trato de jugar con eso. Además improviso constantemente con todo lo que veo porque le encuentro la rima. De alguna forma trato de tener una coherencia en lo que digo para no rimar cualquier cosa, solo porque rima. El primer paso cuando empezas a rapear es rimar, el segundo es darle una conexión que es lo más difícil.

 

Se subestima bastante al rap y el trap y muchas veces no se tiene en cuenta la extensión de vocabulario que se utiliza. ¿Cómo te formas en este sentido?

Sinceramente a mi nunca me gusto mucho leer y tampoco soy fan de mirar series o cosas para integrar palabras. De hecho algunas palabras ni siquiera sé cómo aparecen en mi cabeza. No voy a mentir y decir “sí me la paso leyendo para tener un re vocabulario”, porque no fue así. Pero capaz que nací para esto o no sé cómo fue (se ríe). Tampoco es que estoy todo el tiempo buscando. Yo siento que el mayor recurso es la vida cotidiana y le presto mucha atención a la gente que me rodea y a las que me interesa rodearme. Analizo mucho a las personas por como piensan y por eso tengo un grupo tan cerrado cerca mío.

 

¿Sos desconfiado?

Soy bastante desconfiado porque cuando a uno le va bien, todos quieren ser amigos del campeón, del que tiene la buena vida y es conocido. Siempre tuve amigos de mi barrio y de mi infancia, que son los mismos que ahora. Pero con el crecimiento y la exposición se sumaron mil amigos que querían estar en la misma y es como que tenés que fijarte porque hay muchas cosas que vive un artista. Capaz que por abrir la boca con alguien que metiste en tu círculo te metes en quilombos. Ya me pasaron muchas cosas. Por plata, poder, o por cualquier cosa te traicionan. Yo creo que la clave de todo el éxito que tengo fue porque elegí el grupo con el que quiero trabajar, que está 100 por ciento abocado en trabajar y en no envidiar a nadie ni fijarse en los demás.


“Capaz que nací para esto o no sé cómo fue.”


¿Cómo surge el apodo Ecko?

Yo me llamo Ignacio, me dicen Nacho, pero ya había un nacho en las batallas, que está hace mucho más tiempo y es amigo mío. Y mientras pensaba qué nombre artístico podía elegir estaba charlando con un amigo en un lugar que había eco, y de ahí surgió. Pero no me gustaba porque quedaba muy común y no llamaba la atención. Entonces le agregué una K.

 

¿Cómo llegaste al mundo de las competiciones y al rap?

Yo miraba las películas de los raperos y mi papá me mostraba mucho a Eminem cuando era chico, pero sinceramente yo vivía en San Justo y escuchaba cumbia todo el día, nada que ver. Sabía que estaba ahí pero mi oído estaba en otro lado. Hasta que conozco un compañero de colegio de la secundaria que me mostró un par de batallas de freestyle y a mi al principio no me gustó. Pero llegué a mi casa y me puse a ver más y me copó. Me gustaba que se hacían chistes, se cargaban y yo me cagaba de risa. Entonces me puse a practicar hasta que un día estaba en la compu y aparece un anuncio que decía: postulate para la batalla de gallos de Red Bull. Yo nunca había ido a una plaza, rapeaba en el patio del colegio. Pero mandé el video y quedé seleccionado. Sinceramente no había rimado ni casa con taza. Y cuando fue el día de la batalla estaban todos los exponentes que yo veía por Youtube, los tenía al lado y mi me temblaban las piernas del miedo que tenía. Por suerte me fue bien aunque obviamente no quede seleccionado para la final, porque no tenía el nivel y yo era consciente que ya estar ahí era ya era una bomba. Desde ese momento me animé y fui a las plazas, después a los transportes públicos. Así hasta ahora.