Su creatividad, espontaneidad y ¿por qué no? su locura, hace que las clientas lo elijan entre tantos para recrear aquellos vestidos que siempre soñaron. Jorge Rey, con sus diseños fastuosos que exaltan el cuerpo femenino, opuestos a tendencias minimalistas y andróginas, entró con bombo y platillo al glamuroso mundo de la Alta Costura con la intención de nunca salir de ahí, pero el camino para llegar a ese lugar no fue fácil. Descubrí el universo de este personaje junto a WATT. 

TXT : Andrea Arzola @andrearzola


Viajamos a un mundo lleno de fantasías, destellos, bordados y sueños cumplidos. Con 20 años, Jorge Rey ha sabido conquistar de a poco el mundo de lujo en Argentina. El diseñador rosarino estuvo tocado desde muy pequeño por la varita mágica de la sensibilidad y de la delicadeza, supo que su destino era hacer vestidos impecables diseñados para mujeres que quieran ser princesas por un rato. 

¿En qué momento descubriste tu pasión por la moda y el diseño? 

Todo empezó con la mamá de mi mejor amiga, siempre que nos juntábamos veíamos revistas de moda. Cuando ella fallece, mi amiga y yo decidimos empezar con Corte y Confección en Rufino, Santa Fe y la verdad es que fue un mundo que me apasionó de inmediato. 

¿Por qué decidiste irte por el mundo de la alta costura?

La Alta Costura en sí me encanta, es algo que tiene mucho detalle, es puro lujo, porque son piezas únicas, hay artesanos detrás creando y diseñando estas piezas para realzar la belleza de las mujeres. Las clientas vienen y se copan conmigo, deliran, sueñan y les gusta mi frescura, que sea tan flexible y a la vez que esté un poco loco porque eso me lleva a jugar con ellas y a crear algo muy especial. Trato de no ser formal, porque entiendo a la Alta Costura desde otro punto, es un arte y el arte no tiene porque tener tanta formalidad ni rigidez. Puede ser formalmente informal, una mezcla entre ser serios y responsables pero también ofrecerle a las clientas un ambiente donde abunde la comodidad, que vengan y se sientan libres de ser quienes quieran ser, poder charlar y que sea como un disfrute. Lo que tenemos acá son productos son productos de pura calidad porque todo está hecho a mano, con bordados y muchos detalles, en el detalle se encuentra el éxito. 

“Entiendo a la Alta Costura desde otro punto, es un arte y el arte no tiene porque tener tanta formalidad ni rigidez”

¿Cuál es la pieza que más disfrutás crear?

Sin dudas hacer el vestido de reina, de princesa, de cuento de hada es lo que más me gusta 

¿Qué le inspira al Jorge de hoy?

Me inspira un montón de cosas, mis amores y desamores, mis amigos, los viajes, es una cuestión mucho de sentir, el arte es eso, poder sentir muchas cosas, comunicarlas y expresarlas como mejor sepas. Creo que no hay comunicación sin diseño, ni diseño sin comunicación y tampoco hay arte sin sentir. La parte más importante de una colección es que se pueda comunicar algo, siempre trato de comunicar. 

“La parte más importante de una colección es que se pueda comunicar algo, siempre trato de comunicar”

Solo diseñás para mujeres ¿Has considerado empezar a diseñar para hombres?

Sí, por el momento solo diseño para mujeres pero eventualmente me encantaría diseñar para hombres. Mi hombre sería lo más loco y descabellado del universo, porque así soy yo, me encanta llamar la atención y buscaría transmitirlo en mis diseños. Mi primer prototipo estaría creado para mí y en realidad creo que no falta mucho para eso, porque me pasa que salgo a comprar ropa y no encuentro lo que quiero entonces todo eso me empieza a dar señales de que tengo que arrancar cuanto antes con este proyecto.

¿Tenés algún diseñador/a como referente? ¿Por qué?

Sin duda, marcas como Gucci, Dior, Elie saab, es una mezcla entre lo canchero y copado de Gucci y las terminaciones impecables y los vestidos de fiestas con mucho bordado de Elie Saab. Todas esas cosas me identifican mucho como diseñador. También me encanta Giambattista Valli porque tiene eso del volumen que me vuelve loco. 

“Lo que tenemos acá son productos son productos de pura calidad porque todo está hecho a mano, con bordados y muchos detalles, en el detalle se encuentra el éxito”

¿Cómo ves la industria en Argentina? ¿progresa o la ves estancada?

Veo que de a poco está empezando a remontar la industria de la moda en Argentina. Hay mucho talento en este país, mucho arte y también mucho arte por descubrir. Siempre lo digo porque creo firmemente en que los jóvenes son el futuro, por ende, hay que incentivarlos y darles las herramientas para crear, desde cualquier punto en el que estén. A pesar del estancamiento que estamos viviendo, sin dudas ha habido todo un proceso y la industria va mejorando. Como diseñador, llevo un año y medio en Buenos Aires, recién ahora es que estoy teniendo clientela y me voy haciendo conocido en el rubro. 

 

¿Cuáles son tus próximos planes y proyectos?

Voy a estar presentando mi colección el 2 de agosto en el Palacio Paz y después el año que viene me encantaría tener un taller más grande y abrir nuevos sectores, como el de hombres. También planeo viajar a París, New York, que conozcan la marca y demás. Estamos con muchos proyectos y es así como tiene que ser. Creo que con 20 años si no tenés planes o alguna idea de a dónde querés llegar, estamos perdidos como sociedad. 

“Creo que con 20 años si no tenés planes o alguna idea de a dónde querés llegar, estamos perdidos como sociedad”