La mayoría de los resultados a los que llegamos en nuestro día a día son fruto de los hábitos que forman parte de nuestra rutina. ¿Qué pasaría si tuviéramos la posibilidad de observarlos de cerca, modificarlos, en el caso de que no nos agraden, o reafirmarlos si es que nos están trayendo situaciones positivas?

En el mes de octubre, formamos parte del taller “Hábitos” de @garbulsky, director de TED en Argentina y autor del podcast “Aprender de grandes”, y nos encontramos con herramientas maravillosas que quisiéramos que todos tuvieran la oportunidad de descubrirlas. En esta nota te compartimos algunas e invitamos a que seas parte de la experiencia.

Texto: @carotopolaperiodista / Fotos: Freepik


A raíz del taller que tomamos con Gerry Garbulsky vía Zoom, queremos compartirte algunas ideas que tal vez hasta el momento no conocían sobre los hábitos y, a su vez, invitarlos a ser parte de esta experiencia que realmente nos permitió analizar a nuestras conductas desde otro lugar.

Ahora bien, arranquemos hablando de la definición de hábitos. Según informó Gerry, un hábito es un comportamiento humano adquirido que hacemos de manera automática. Por ejemplo, lavarnos los dientes a diario. Ninguno de nosotros se cuestiona si hacerlo o no, simplemente sucede en distintos momentos del día. Lo llamativo es que cuando nacemos no tenemos ningún hábito, es decir, son acciones que vamos incorporando con el paso del tiempo y así como las  sumamos podemos modificarlas o sacarlas de nuestras vidas. Con esfuerzo, tiempo, constancia y dedicación, claro.

¿Cómo incorporar nuevos hábitos?

  • Para este nuevo desafío es fundamental que elijas un hábito y que este cumpla con la definición del mismo. Recordá: Comportamiento humano adquirido que hacemos de manera automática. Algunos ejemplos: Leer, hacer actividad física, meditar y comer sano.
  • Una vez que hayas elegido el hábito que querés incorporar, tendrás que hacerlo durante una semana todos los días por 5 minutos. Sí, 5 minutos. Ni más ni menos. Y es clave que sea en un mismo momento del día y a una misma hora en el transcurso de esos 7 días. A esto se le llama Fenómeno exponencial, un poquito cada día. El hábito necesita ser sostenido en el tiempo y esta es una estrategia para lograrlo. La segunda semana sumás 5 minutos más, la que le sigue otros 5 y así…Tranquila empresaria relajada con aliento gimnasia Foto gratis

¿Y si no veo los resultados?

  • Calma. Hay un concepto que se llama “El valle del desencanto” y tiene que ver con que los seres humanos queremos ver los resultados de nuestras acciones al instante. Pero… ¿Cuál es el problema de esto? Que nada se logra de un momento a otro. Los grandes cambios de nuestra vida suceden gracias a un esfuerzo sostenido en el tiempo. Por este motivo, es fundamental tener una mentalidad de sistema y no de objetivos, es decir, no centrarnos en la meta sino en un todo. Por ejemplo, si queremos bajar de peso es importante entender que no vamos a lograrlo por comer sano un día, sino que esto sucederá con la sumatoria de varios días e incluso de varias conductas en simultáneo. A la larga, valdrá la pena porque, si te ponés a pensar, lo que lográs en tu vida es una medida tardía de tus hábitos osea que hace tiempo que venís tomando decisiones que te dieron los resultados que observás hoy.

Tus hábitos forman tu identidad

Muchos de nosotros tenemos en claro el tipo de ser humano que queremos ser pero no sabemos como lograrlo. Y lo cierto es que cuando comprendemos que nuestros hábitos construyen nuestra identidad, tenemos la puerta de entrada al cambio. Cambiamos nuestros hábitos y cambia nuestra identidad. Si quiero ser una persona más sana, enérgica, positiva… Puedo comenzar haciendo todos los días 5 minutos de gimnasia, 5 minutos de meditación o 5 minutos de aquella actividad que me de placer. Igual, vamos de a poco. Está bueno empezar por una modificación y no ir por todo al mismo tiempo. Arrancá por preguntarte: ¿Quién quiero ser?.

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No me conozco lo suficiente 

  • Algo muy común a la hora de decidir qué nuevo hábito queremos incorporar es el no tener en claro quiénes somos. Para esto, es fundamental agarrar un cuaderno y anotar qué es lo que hacemos durante las dos primeras horas de la mañana. Qué pensamos, qué actividades llevamos a cabo, con quiénes nos relacionamos… Anotá todo.

Sé dueño de tu agenda

  • Lo importante de hacer el ejercicio de observarnos y anotar qué es lo que realizamos durante esas primeras dos horas de nuestro día es convertirnos en dueños de nuestra agenda. Es decir, que, al menos por dos horas, tengamos la oportunidad de hacer y de ser lo que queremos. ¿Lo más maravilloso de esto? Que si existiera la posibilidad de que el día terminara después de esas dos horas… Vos te sentirías feliz y satisfechx con tu vida.

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Metacognición

  • Este es uno de los conceptos más poderosos que aprendimos en el curso. La metacognición implica pensar sobre pensar. ¿Qué aprendí de mi? Es un superpoder que te ayudará a conocerte a vos mismo.

Algunas estretegias para lograr estos cambios de hábitos:

1- Apilá tus hábitos

  • Es importante que comprendas que hay hábitos que disparan otros hábitos y lo uses a tu favor. Por ejemplo, hacer ejercicio puede hacer que comas rico y sano durante las próximas horas. Pensá cuáles son esos hábitos que te generaran más hábitos positivos al hacerlos.

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2- Hackeá a tu mente

  • Muchas veces no queremos incorporar hábitos nuevos porque no vemos la recompensa que estos nos podrían generar en el corto plazo. Por este motivo, es importante que traigas la recompensa del futuro al presente. Buscá algo que te motive a la hora de realizarlo y es fundamental que sea algo que puedas vivencias los minutos siguientes y no mucho tiempo después. Ejemplo concreto: El sabor a menta después de lavarse los dientes. Todos se los lavan porque saben que después experimentarán cierta frescura en su boca e incluso es difícil que uno se olvide de hacerlo porque identifica el sabor que debería sentir. Otro ejemplo: “Voy a hacer gimnasia pero después me voy a dar un súper baño de inmersión”. Esto podría ser algo que te cuesta pero te motiva lo que viene después, así que le pones toda la onda y lo hacés.

3- El contrato de Ulises

  • Ayudá a tu yo del futuro. Si sabés que tu yo del futuro no va a poder resistirse en un futuro, facilitale el terreno hoy. Por ejemplo: No compres la torta entera, comprate una porción porque es muy probable que en un momento de vulnerabilidad posterior la veas y no puedas parar.

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4- Firmá contratos de verdad

  • “Si no termino de escribir este libro voy a pagarle tanta plata a un enemigo”. Esta frase sería un ejemplo de lo que implican estos contratos. Es decir, son contratos que nos comprometen a ser y hacer cosas que no queremos en el caso de no cumplir con nuestros objetivos pautados.

5- Socio de cumplimiento

  • Involucrá a alguien que querés en tu objetivo. Por ejemplo, decile a un familiar que si no lográs lo que te propusiste lo vas a invitar a un viaje muy costoso.

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6- Utilizá aplicaciones que te ayuden a cumplir tus objetivos y a medirlos con el paso del tiempo

  • Algunos ejemplos: Habitica, Routinely, Quitzilla y Goals Calendar.

7- Escribile una carta a tu yo del futuro

  • Preguntate lo siguiente: ¿Cómo me gustaría vivir de acá a algunos meses?, ¿qué tipo de persona me gustaría ser?

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8- Usá un cuaderno para poner todas tus ideas y no menosprecies a ninguna, tal vez en unos meses sea lo mejor que pensaste o le puedas dar otra forma

  • Gerry propone el nombre HLPPPV “Hoy lo pensé por primera vez” y está bueno porque todo el tiempo estamos pensando y es clave tener un lugar para plasmar eso que sucede en nuestra mente. ¿Quién dice? Tal vez de esta forma se gesta un gran proyecto.

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9- Diseñá tu entorno

  • Este punto es fundamental. Si tu entorno no es propicio para la mejora de tus hábitos, podés cambiarlos o sugerirle a otro que lo haga por vos.

Para saber más sobre hábitos, ingresá al Instagram de Gerry Garbulsky @garbulsky