En medio del constante caos tecnológico, te invitamos a considerar una pausa refrescante. Desconectá tus dispositivos, abrazá el FOMO y redescubrí la tranquilidad en un mundo fuera de tu celular. 

Por: Josefina Aragonés | Imágenes: stock



El ritmo en el que vivimos tiene sus características demandantes a nivel psicológico, emocional y hasta físico. 

Las formas tradicionales de desarrollarnos en ámbitos laborales, académicos y de ocio pasaron a otro plano. La comunicación como la conocíamos le dejó el lugar a los intercambios efímeros: fotos y videos que aparecen sólo por 24 hs o mensajes que se borran automáticamente luego de ser leídos, son el fiel reflejo de este nuevo mundo en el que nos desenvolvemos socialmente.

Como en cualquier otro momento de la historia de la humanidad, el contexto en el que nos desarrollamos tiene sus consecuencias e impacto en nuestra psiquis. El uso del celular, especialmente de las redes sociales, produce estímulos inmediatos y reacciones psicológicas a largo plazo. 

Las impactantes conclusiones de los tan repetidos estudios científicos, nos llevan una y otra vez a los mismos resultados. El uso de pantallas tiene consecuencias tales como impacto en el sueño, estrés, aumento de ansiedad, depresión, aislamiento y más.

Pero todas esas observaciones no son ninguna novedad. Ya conocemos bien las consecuencias de pasar 6 horas al día con el teléfono, y aún así continuamos con ese ritmo. Sin descanso.

Cada vez que llega el finde, pensás: “Al fin voy a descansar y hacer todas las cosas que tengo ganas de hacer”. Pero rápidamente es lunes de vuelta, estás aún más cansado que antes, y sentís que no hiciste nada. Fue un loop de TikTok, Instagram y YouTube, y ni siquiera te acordás de nada de lo que viste.

Sin embargo, hay otra opción: salir del loop. No decimos que dejes las pantallas para siempre, obvio. Entendemos que eso es casi imposible. Pero te presentamos la posibilidad de una pausa renovadora. Un ayuno digital para mejorar tu sueño, reducir el estrés, regular las emociones y fomentar la atención plena y la paz. El tema es… ¿Es posible hacerlo en un mundo tan guiado por la digitalidad? ¿Te vas a morir del FOMO? Tranqui, no es tan terrible. Te proponemos un posible paso a paso:

  1. Definí el propósito, la duración y las reglas del ayuno. Por ejemplo: durante estos tres días, solo voy a prender el celular por una hora en la tarde.
  2. Avisá a tus amigxs y familia que vas a hacerlo, para que no se preocupen. 
  3. Empezá: poné el celu en modo avión o apagalo, y tratá de trabajar del desapego. Fijate qué se siente no tener el celu todo el día al alcance de la mano. Tal vez lo sufras un poco al comienzo, pero no te preocupes: es parte del proceso.
  4. Volvé un poco a esos años en los que disfrutabas de los pequeños momentos. Leete un libro, pintá un poco, escribí sensaciones. Disfrutá una peli sin cortar cada dos minutos para contestar un mensaje o para ver un par de Reels o TikToks. Juntate a tomar mates con un amigo y charlá completamente adentrado en la situación. Salí a caminar, conectá con la naturaleza y con tu entorno. 

 

Recordá que la vida no pasa (solamente) en las redes sociales. Que podés tomar un cafecito sin subir una foto. Que podes acordar puntos de encuentro en vez de mandar ubicación. Que existía una vida antes de la digitalidad, y que también está re buena. 

Intentá superar el FOMO (Fear of Missing Out), pensá que todo lo que te rodea es lo que no te estarás perdiendo. Después de todo, no es posible ser parte y tener conocimiento de lo que sucede en todas partes.

Sabemos que la desconexión no será para siempre, pero te va a permitir que cuando termines el “ayuno”, vuelvas a la digitalidad con más consciencia y, tal vez, más independencia.

Posiblemente sea un desafío, pero creemos que vale la pena. ¿Te sumás?