La amistad es uno de los vínculos más importantes en la vida de las personas. Tienen el poder de mejorar un mal día, pero también, de arruinar uno bueno. Analicémosla desde esta serie tan icónica.

Por: Maitena Luquet | Imágenes: Sex and The City


Todos sabemos identificar una relación de pareja tóxica (aunque a veces fallemos al estar dentro de ella, conocemos las famosas “red flags”). Sin embargo, existen muchos tipos de vínculos base en nuestra vida, que pueden volverse dañinos, y las amistades son uno de ellos.

¿Quién no soñó con tener un grupo de amigos gigante que perdure toda la vida? Tal como las chicas de “Sex and the City”, que definitivamente son un ejemplo de amistad sólida y constante, compartiendo sus experiencias y apoyándose mutuamente. Carrie, Charlotte, Miranda y Samantha contra el mundo. Siempre ellas.

Pero, ¿qué tan positivo es esto? Consideremos que a medida que crecemos, vamos cambiando, evolucionando, mutando y nuevos vínculos aparecen en nuestras vidas. Amistades de la facultad, del trabajo o de dónde sea, que se suman para acompañarnos. El problema surge cuando nuestro grupo de siempre es tan absorbente, que no nos deja lugar para más.

En “Sex and the City”, las cuatro protagonistas ocupan los roles centrales de amigas, sin ampliar el grupo, que se presenta como “cerrado”. A pesar de que aparecen personajes y otros conocidos de vez en cuando, no perduran en la serie.

Otro rasgo que se puede ver en “Sex and the City” es la dependencia emocional. Cada una de las protagonistas va en busca de la otra por guías o consejos cuando les aparecen situaciones problemáticas, casi sin decidir por sí solas. Y si bien esto puede ser positivo cuando se traduce en apoyo mutuo y fortalecimiento de la amistad, también puede convertirse en una carga emocional si no se maneja adecuadamente.

Por último, si analizamos más en detalle, se puede ver que Carrie tiende a querer acaparar el protagonismo del grupo. Por ejemplo, en la última temporada, cuando Charlotte anuncia su reconciliación y compromiso con Harry, Carrie desvía rápidamente la atención hacia su propia ruptura con Berger, restando importancia al momento de su amiga.

El egoísmo es una de las red flags más importantes al hablar de amistad. La falta de reciprocidad en la relación choca con lo que debería ser una amistad sana, en la que es crucial que ambas partes se escuchen y apoyen mutuamente (algo que Carrie a veces se olvida).

Claro está que esta serie, como tantas otras, vino a entretenernos y no a enseñarnos. Sumemos que se desarrolló en un contexto completamente diferente al actual, en el que las relaciones interpersonales se analizaban y veían de forma distinta. Y ni hablar de lo disruptiva que es para su época.

Tomar estos casos para rever cómo nos relacionamos siempre ayuda: las amistades son un pilar fundamental en nuestra vida, pero nunca más que nuestro bienestar. Reconocer y abordar las dinámicas tóxicas es esencial para lograr relaciones saludables y duraderas, que nos enriquezcan en nuestro día a día.