Un joven emprendedor argentino juntó la pasión por la carne asada que caracteriza a esas tierras con una idea surgida de un trabajo práctico. el resultado es fascinante, una parrilla hecha de cartón, que se utiliza una sola vez y es fácilmente desechable, de material biodegradable, y muy fácil de transportar.

La pequeña parrilla tiene 47 centímetros de ancho, 20 de alto y 57 de profundidad, y su valor es de $ 100 (Argentinos).  En ella se pueden cocinar como máximo dos kilos de carne , o brochettes, verduras y hasta pizzas.

El secreto para que no se queme y arda es la distancia que mantiene con respecto a las brasas, suficiente para asar los alimentos.

El producto superó su fase de desarrollo y está debidamente patentado. Se comercializa desde 2013 en casas de camping, vinotecas y tiendas de diseño y sus creadores ya han recibido propuestas para exportarlo. Saludamos estos diseños amigables con el medio ambiente.