En Eslovenia, sobre el lago Bled, en los Alpes julianos, se encuentra este refugio de montaña no apto para quien padezca de vértigo. Miedo da un poco, pero la idea de dormir en una cabaña colgada sobre la frontera entre Italia y Eslovenia, disfrutando de unas vistas privilegiadas atrae bastante.

La cabaña tiene poco más de 10 metros cuadrados y ha sido diseñada y construida por el estudio esloveno OFIS Architects. La estructura está hecha de paneles laminados de madera, cristal y aluminio. Además de servir como refugio a alpinistas, la intención es comprobar también la resistencia de estos materiales a las durísimas condiciones climáticas del lugar. Colocarla en su lugar no fue sencillo: hicieron falta tres intentos por parte del ejército esloveno para instalarla desde un helicóptero.