El hecho de poder crear y ver ciudades imaginarias, mundos inexistentes, agujeros negros y dragones es quizás la mayor contribución que la tecnología le hizo a la imaginación. Hoy, detrás de cada escena de Game of Thrones, Star Wars e inclusive series menos fantásticas como Sherlock, hay muchas horas de postproducción, horas durante las cuales equipos enteros de efectos especiales (VFX) animan lo imposible gracias a los CGI: imágenes generadas por computadora.

Texto. Pablo Labarta

 


Los comienzos

En los 80, un tal George Lucas tenía una idea a la cual llamaba una “ópera espacial-fantástica o algo así” y quería ponerle de todo, naves espaciales y bichos raros, pero nadie sabía cómo. Él, Steven Spielberg y otros gigantes contrataron a un grupo de pibes para formar lo que pronto se convertiría en la fábrica de efectos especiales Industrial Light & Magic. Luego, armaron la división de computadoras y entre los pedidos que Lucas les hizo estaba la creación de una especializada en gráficos con el nombre de Pixar. Estos últimos querían enfocarse en realizar películas enteramente animadas y terminaron en manos de Steve Jobs y usando el nombre de la máquina como propio. Les fue bastante bien.

La tecnología

CGI es la sigla en inglés para Computer Generated Imagery, que se traduce como imágenes generadas por computadora y hoy se usa en casi todas las películas. Por computadora lo que se hace es incluir distintas capas que añaden o quitan algo de la escena. Algunas veces se edita de manera 2D, manipulando directamente la imagen, y otras se diseñan modelos, desde los huesos hasta los músculos de la cara, para crear personajes.  Se trabaja al igual que en la producción en serie, cada etapa añade algo y después una computadora (o muchas) se encarga de unificar todo en un solo video listo para reproducir.

¿Cuánto gasta Hollywood en VFX?

Hablemos de las grandes producciones y separemos los gastos en dos: las personas y el equipo. En una sola escena de cinco segundos trabajan en promedio diez personas durante un mes. Ahora supongamos que una película tiene 20 minutos de VFX. ¡Son 240 tomas de cinco segundos y en cada una hay diez sueldos! Ya tenemos 2400 sueldos y eso sin contar las computadoras. Para luego unir todos los filtros y tomas se los renderiza. Cada cuadro puede tardar hasta diez horas y recordemos que para el cine un segundo tiene 45 cuadros. El segundo de video termina costando cerca de siete mil dólares y los 20 minutitos se transforman en ocho millones y medio. Si, Hollywood gasta mucha plata en efectos especiales.

APP TIME

3D CREATIPNIST / Acá vas a poder crear todo tipo de objetos a partir de formas básicas: cubos, esferas, cilindros, conos. Luego, con un poco de magia y jugando con Photoshop y Aftereffects se pueden incluir en fotos o videos. Es gratis y, aunque carece de funciones avanzadas, es fácil de entender y te permite exportar en distintos formatos, ya sea para seguir editando en casa o para traer a la vida con una impresora 3D. Disponible para Android y iOS.

FX GURU / Con ésta app podés grabar videos y añadirles algo mediante los distintos filtros que tiene. Hay de todo: satélites cayendo del espacio, zombies o una invasión extraterrestre. Es gratis pero parte de las opciones son pagas, el paquete de 82 efectos cuesta diez dólares. Cada 24 horas renuevan algunos de los filtros gratuitos. Eso sí, no podés usar un video que ya grabaste. Está disponible tanto para Android como para iOS.

SNAPSEED Es un producto de Google pensado para editar fotos en un celular. Los comandos son brillantes y está realmente diseñado para ser manejado con una pantalla táctil. Tiene todo lo que necesitás para retocar fotos y los filtros configurables aportan mucho a la calidad del resultado final. Descargala en iOS o Android.