Actualmente, tenemos 4G y podemos descargar datos a nuestro celular más rápido que con el Wi-Fi de casa. La próxima generación promete más velocidad y muy poca latencia, abriendo las puertas a nuevas tecnologías que hoy no podrían existir. Ya se discute cómo será el 5G y esta vez es la conectividad la que empuja a la innovación y no al revés.

Texto. Pablo Labarta


3G y la buena H

Las redes UMTS (Sistema Universal de Telecomunicación Móvil) ya son viejitas. Llegaron en 1998 después de que el equipo de desarrolladores de la Unión Internacional de Telecomunicaciones trabajó 15 años. Luego fueron actualizados a una nueva tecnología, esa H que muchos ven en sus celulares, mejorando la transmisión de datos. Habíamos alcanzando los varios megabits por segundo.

4g, acá estamos

Es el famoso LTE que quiere decir Evolución a Largo Plazo y a pesar de que ya están discutiendo cómo pasar a 5G, tiene todavía sentido. Mejoró el acceso a los canales de radio al usar subcanales para distribuir los datos. LTE no tiene una pata analógica, todo es digital y las empresas instalaron tecnología VoLTE, Voz por LTE, muy similar a la que usa Skype (VoIP) para procesar las llamadas. La velocidad aumentó llegando a las varias decenas de megabytes por segundo, hasta miramos series en Netflix y no se corta.

5g, lo que se viene

¿Necesitamos más? Claro que sí. Ya se está discutiendo cómo mejorar la red y es por dos grandes razones: la velocidad (todavía no alcanza) y la latencia. El 5G promete velocidades 100 veces mayores. Esto es necesario si queremos transmitir video 360 en Ultra HD para brindar experiencias inmersivas y satisfacer la demanda de video que generarán. La latencia, el tiempo que tarda la señal en llegar, al reducirla a menos de un milisegundo le abrirá las puertas a las implementaciones donde la interacción en tiempo real es clave. En esta categoría entran la cirugía a distancia asistida por máquinas, la realidad aumentada y los autos inteligentes, entre otras. Otro tema de discusión también es cómo hacerle lugar a la gran cantidad de dispositivos que tenemos conectados. Ya no es el celular y la computadora, porque ahora se sumó la tele, el auto, la heladera, el aire acondicionado y hasta el collar del perro.

El 5G no tiene fecha. En algunas ciudades ya se están haciendo pruebas, pero podría funcionar a nivel masivo recién cerca del año 2020 con la prueba final: los Juegos Olímpicos de Tokyo.