El sexo es algo natural e intrínseco al ser humano, pero eso no quiere decir que todos sepamos qué hacer. Algunos necesitan una ayuda extra, otros buscan mejorar la técnica o recuperar la pasión que perdieron. Para todos aquellos que no sientan vergüenza de pedir ayuda, hay varias opciones destinadas a perfeccionarse y aprender sobre el arte del sexo.

Texto. Belén Macua / Ilustración. Brunancio


La Sociedad Europea de Ginecología realizó un estudio que concluyó que la media de parejas sexuales de una mujer del viejo continente es de diez, mientras que las de un hombre superan los treinta. Las probabilidades indican que entre todos esos encuentros, uno o más de uno resultará desastroso.

Muchos de nosotros conocimos alguna vez a alguien que parecía perfecto en teoría, pero entre las sabanas resultó ser una pesadilla porque no sabía lo que hacía o simplemente no podía satisfacernos. Pero como dijo el poeta Almafuerte: “No te des por vencido ni aún vencido”. Todavía hay esperanza para ese chico/a que te encanta pero no pega una en la cama.

En 1960, el ginecólogo William Masters y la psicóloga Virginia Johnson lanzaron el libro “La respuesta sexual humana” y desarrollaron distintas terapias destinadas a mejorar el sexo. En California aparecieron los primeros grupos de trabajo en erótica y los terapeutas más atrevidos incluyeron técnicas de contacto corporal, estímulos musicales y olfatorios, incluso cremas y alimentos para pasarse por el cuerpo. Hoy en día, aquellos que buscan pulir su técnica en la cama tienen opciones variadas para elegir.

Coaching sexual

Hace algunos años se instaló en Nueva York la moda de los coach sexuales, algo así como un personal trainer del ámbito erótico. Eric Amaranth es uno de los más conocidos del ambiente. Se especializa en sexualidad femenina y masculina y ofrece clases de mejoramiento sexual de alta gama para adultos.

“Mi sex coaching sirve para experimentar nuevos placeres sexuales que mis clientes no sabían que podían alcanzar o crear nuevas habilidades que siempre quisieron tener. Esto se logra explicando formas para lograr la estimulación física y mental que optimiza el placer y los orgasmos, mientras que lo adecuamos a sus gustos sexuales únicos”, explica Eric.

Solteros, casados, heterosexuales, homosexuales, cualquiera puede obtener la ayuda de Amaranth, ya sea mediante sesiones habladas o “guiadas”, donde él observa el encuentro sexual y hace las correcciones correspondientes. Es el equivalente a dar un oral al frente de la clase en el colegio, pero sin ropa.

Educación sexual al alcance de tu mano

Nadie nació sabiendo nada, es por eso que la especialista en juegos sexuales Paola Kullock decidió abrir la primera escuela de sexo en Buenos Aires. Ya no hay excusa, si no sabés es porque no querés. Bajo el slogan “Todos los secretos de las profesionales para que los uses en la intimidad de tu hogar”, se dictan clases para mejorar las técnicas de sexo oral y aprender a hacer striptease, entre otras cosas.

Mujeres y hombres acuden con todo tipo de inquietudes, algunos quieren aprender a hacer masajes eróticos, otros recién se separaron y no saben cómo volver a las andanzas. Los alumnos practican con almohadas cómo moverse cuando les toca estar arriba en el misionero o trabajan con prótesis peneanas para mejorar las maneras de realizar una felatio.

“Cocinar es algo que todos hacemos, pero existen personas que antes de cocinar buscan la receta, la estudian, les prestan atención a los ingredientes. Con el sexo pasa lo mismo. No enseño nada porque ya está todo inventado, lo que hago es ponerte a pensar en sexo, muchos no piensan en sexo porque no tienen tiempo”, cuenta Paola. Sin duda es una escuela original, eso sí: nadie te va a creer si decís que tu perro se comió tu tarea.

“Como dijo Almafuerte: ‘No te des por vencido ni aún vencido’. todavía hay esperanza para ese chico/a que te encanta pero no pega una en la cama, sólo hay que encontrar un buen maestro”

Sexo tántrico para principiantes

Para aquellas parejas que buscan salir de la rutina y explorar nuevos horizontes, la doctora Olga Marega, especialista en sexología clínica y sexualidad humana, ofrece un retiro de un fin de semana en Tandil. “En ese ámbito se realizan conversaciones con el terapeuta, se fijan objetivos para trabajar diferentes problemáticas relacionadas con la sexualidad e intimidad, y las parejas hacen las prácticas de manera individual en su dormitorio”, explica la profesional.

Ofrece un programa de sex coaching, otro de terapia sexual y uno dirigido a las personas interesadas en adentrarse en el Tantra, una disciplina espiritual de la India. En este último enseña técnicas de respiración, meditación y estimulación sensorial para relajar la mente, cuidar el cuerpo y potenciar al cien por ciento la energía sexual.

El ex cantante de The Police, Sting, practica el sexo tántrico hace mucho y, a sus 62 años, asegura que hace el amor todos los días y durante ocho horas. Es creer o reventar, aunque es recomendable comprobar este tipo de cosas uno mismo.