Por Juan Manuel Lavignolle
Coordinador de la Carrera de Contador Público de la Universidad de Palermo
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Estuvimos relevando que sensaciones sienten  los jóvenes o que acciones realizan al recibir su primer sueldo.

Algo a destacar es que algunos nos contaron que “La sensación al recibir el primer salario es de egolatría”, imaginamos que al darnos esta definición piensan que ya son adultos y no dependen de sus padres.
Lo anterior nos lleva a pensar que los jóvenes reciben su primer salario de manera emocional y su principal interés es demostrar que ya son grandes y no necesitan de la supervisión paterna, lo cual es el principal dilema/tormento económico de la adolescencia.
El primer sueldo, aunque económicamente represente poco, es muy importante para los jóvenes, les da un toque de alegría, satisfacción, y seguramente lo van a añorar y recordar con cariño. Este evento/situación los pone en un escenario en el cual contrastando con su situación prelaboral podrán comprarse lo que quiera sin la autorización de sus padres, no obstante es una etapa en la que comienzan obligaciones adicionales, como por ejemplo, ya no disponer tan libremente de su tiempo, ya que su primer trabajo lo obliga a cumplir horarios.
Generalmente, no ahorran dinero de su primer sueldo, lo gastan todo. Siendo un salario de base y bajo si lo comparamos con el costo de vida del país, resultará  muy difícil que ahorren algo de dinero si lo que tienen en mente es consumir bienes y servicios para demostrarle a su entorno que crecieron, que son autónomos, libres y que finalmente ya deciden por si mismos sus actos de consumo.
Más en concreto la gran mayoría gasta su primer sueldo en gustos personales, en una salida con sus novios/as al cine, a comer, con sus amigos en bares, “Hoy la primer ronda de cervezas la pago yo con primer sueldo!”, es una frase que se puede escuchar recurrentemente en los lugares de moda que frecuentan. Por otro lado, según nuestro relevamiento, otro rubro donde destinan sus ingresos es en vestimenta, accesorios o tecnología y otros menos egocéntricos lo utilizan para comprarles regalos a sus amigos, hermanos o a sus padres, queriendo sorprenderlos a todos.
En este estado de querer demostrar autonomía, satisfacer su necesidades y compartir con amigos, parejas y familia,  se encuentran (quien no) con la limitación de que su primer salario para todo no alcanza y aquí hay dos caminos que siguen: i. se ponen un sabio limite a ese gasto o, b. se desbordan con los gastos y superan los límites de compra establecidos por sus tarjetas de crédito (nueva herramienta de incrementa la autonomía  ya que no es adicional de los padres que quizás tuvieron sino es la propia y la deberán pagar de sus bolsillos).
El saber administrar correctamente las finanzas personales se adquiere con el paso del tiempo, claramente al cobrar su primer sueldo la mayoría no está lista para hacerlo. Pasada esa sensación de cobrar sus primeros sueldos, a medida que pasa el tiempo se podrá observar la capacidad de administrar que vaya desarrollando siendo más conscientes que no es necesario gastar todo de una sola vez, y de tener posibilidades comenzar a ahorrar.
Muchos ayudan en sus hogares, otros lo invierten en futuros viajes, hacen inversiones en plazo fijo, o instrumentos financieros simples como un fondo común de inversión que puede ofrecer el Banco, compran dólares o ahorran con el objetivo de comprar su próximo auto, ya no solo piensan en el presente, sino que suman proyectos a mediano o largo plazo.  
En contraste de lo anterior en muchos casos elegir continuar con sus estudios y que sus padres sigan financiando sus gastos personales parece ser la mejor opción,  sin embargo, trabajar e instruirse al mismo tiempo, aunque se vea difícil, no es imposible y potencia el crecimiento. Antes hablamos de nuevas obligaciones que en este caso de duplican y los jóvenes pueden probarse a ellos mismos que tienen la capacidad de llevar y administrar varias actividades a la vez, ganar su propio dinero, aprender a administrar y equilibrar sus finanzas personales y, como frutilla del postre, pueden complacer sus pequeños antojos típicos y necesarios de la edad.