Franco Masini es joven, tiene éxito y conquista al público teen. Aún así sabe que no tiene todo ganado y hace una apuesta por fuera del medio: se está por recibir de Licenciado en Relaciones Públicas. A sus 22 años, encontró el éxito en el prime time de el trece y ahora se afianza en la próxima novela de Telefe. Un actor que cimienta su camino y asciende.

Texto. Mauro albornoz / Foto. Pachanga


El año pasado trabajaste en la comedia Esperanza Mía y ahora estás grabando un drama con Amar después de Amar. ¿Cómo fue la dinámica del cambio de género?

Es verdad que es algo distinto a lo que venía haciendo.  Es un gran desafío porque es un personaje más adulto pero a la vez eso me pone contento. Tenemos un gran elenco y nos divertimos mucho. Con Mariano Martínez ya trabajé antes entonces es como estar con amigos. Además, en las grabaciones nos reímos mucho con Isabel Macedo porque es muy graciosa.

En cine trabajaste con Pablo Trapero en El Clan y tu personaje fue complejo…

Sí. Fue una película tremenda y le fue bárbaro. Lo que hace Trapero es alucinante. Sobre todo porque es un caso real y contarlo no es tan fácil.

¿Leíste la causa judicial?

En los primeros ensayos, Trapero me dijo que quería que esté al tanto de todo lo que había pasado con la familia Puccio. Me dio un sobre con un expediente judicial y las escuchas de Arquímedes. Además, había fotos de mi personaje, Guillermo Puccio, porque no se sabía mucho de él y no había tanta información. Averigüé y sé que está vivo. Tiene una maderera en Australia. Quizás algún día lo visite y le diga: “¡Yo hice de vos!” (risas).

Además de ser actor, sos músico. Tenés una banda con tu hermana ¿Cómo seguís con el proyecto?

Está parado porque ella está con sus cosas y yo tengo muchas horas de grabación. En el verano estuvimos tocando y ahora estamos viendo que se viene para el futuro. Toco la guitarra y el saxo.  Igual me siento más actor que músico. Creo que la música es un complemento pero lo que verdaderamente quiero es actuar.

Si bien siempre supiste que querías ser actor, estás haciendo la carrera de Relaciones Públicas…

Sí, me quedan pocas materias para recibirme. Creo que estudiar siempre viene bien. Yo soy bastante estudioso. Nunca te va a restar tener un título aunque siempre voy a querer ser actor. Pero si puedo ser licenciado, lo seré (risas). También pasa que es difícil conseguir un proyecto como actor. Sumado a que soy muy ansioso y eso a veces me juega en contra.  Ahora estoy tratando de estar más tranquilo.

La fama tiene influencia en la opinión pública.  ¿De qué manera vivís la exposición?

Lo vivo como algo natural. Me demuestra el cariño de la gente y el reconocimiento por mi trabajo. La fama es algo pasajero. Hoy estás en un lugar y después no estás más. Voy a actuar de la misma forma para uno que para miles. Creo que mi familia es mi cable a tierra. Intento comer los domingos con todos mis primos y mi mamá. Son ellos quienes me marcan la vida. Aunque a uno le vaya bien no hay que perder el eje. Voy a ser el Franco de siempre.