De un día para el otro, las vidas de Karime y Mane cambiaron para siempre. Años atrás, miraban Jersey Shore y soñaban con ser parte del reality más divertido de MTV. Definitivamente, cumplieron su sueño al unirse a Acapulco Shore.

Las chicas conviven hace tres años junto a sus compañeros y ya se acostumbraron al seguimiento de cámaras las 24 horas. Puedan interactuar con el afuera exclusivamente para visitar los boliches y bares más top de la Riviera Maya.

A días de que se estrene la cuarta temporada, las polémicas Karime y Mane aterrizaron en la Argentina y nos contaron todo sobre el reality que puso sus vidas de cabeza.

 

¿Es la primera vez que visitan la Argentina?

Karime: Si, ¡y nos está gustando muchísimo! Los chicos guapísimos. Nos gusta el acento y las calles están padrísimas. Cada lugar al que vamos es divino y la comida es riquísima. Nos encanta el vino de aquí, la estamos pasando súper. Además, todos nos dicen que en la Argentina hay mucha fiesta.

Antes de entrar al reality, ¿cómo eran sus vidas?

Karime: Me gustaba mucho ir a fiestas, mucho más que ahora. Trabajaba, pero no tenía ni la mitad de las cosas que tengo ahora. Antes de entrar, formaba parte de una revista y de un programa de radio. Siempre me gustaron los medios, pero nunca busqué formar parte de ellos.

Mane: Mi vida era un desastre total, salía muchísimo de noche: de martes a sábados. Aunque el reality es un desmadre, me ayudó a tranquilizarme. Ahora, tengo responsabilidades. Cambié para bien. Antes de entrar no hacía nada, ni siquiera trabajaba.

Están en el reality desde el debut (2014), ¿cómo cambiaron sus vidas?

Karime: Nos abrió muchísimas puertas. Ahora tenemos más oportunidades. Nos convertimos en rockstars gracias a Acapulco Shore.

En estos tres años, ¿pensaron alguna vez en abandonar la casa?

Mane: Jamás, me encanta hacer lo que hago y nunca he pensado en irme de la casa. Estoy muy agradecida, gracias a Acapulco Shore me llegaron propuestas súper padres.

Sus compañeros fueron quedando en el camino…

Karime: Las niñas no se adaptan a nosotras y las corremos. Logramos estar desde el primer día.

Mane: La mayoría no tiene la inteligencia y la capacidad que se requiere para estar en el reality. Si no se adaptan, bye…

En el reality, ¿se muestran cómo son o crearon un personaje?

Karime: Somos así, como nos ves. Somos muy naturales, pero tratamos de llevar todas nuestras emociones al máximo. En la vida real, a nuestras compañeras ni les hablaría.

Después de seis temporadas, ¿la convivencia pesa?

Karime: Entre nosotras nos llevamos bien, pero con los nuevos no tenemos mucha onda.

Mane: Los quiero matar a todos, ¡todo el tiempo! Entre los que estamos hace mucho, nos llevamos bien. Con los que entraron hace poco, la convivencia se complica. La gente nueva no se sabe adaptar a nuestro ritmo. Piensan que vienen un fin de semana, ¡pero es un mes y medio! La convivencia es complicada.

¿Pueden invitar gente a la casa?

Mane: Si alguien quiere estar con nosotras, tiene que venir a nuestra casa. No nos dan permiso para visitar otra. Solo podemos ir a los bares.

Karime: Si llevamos a algún amiguito, generalmente, otro se pone celoso y se genera un conflicto.

¿Pensaron que ganarían popularidad en tan poco tiempo?

Karime: Sabía que el programa iba a ser un éxito, pero no pensé que me iba a abrir tantas puertas. Jamás imaginé vivir algo así, estoy impresionada.

Mane: Creía que iba a ganar exposición, pero no tanta. Fue todo muy rápido. Fueron seis temporadas en cuatro años, pero de un día para el otro nos llegaron muchísimas oportunidades.

¿Les resultó difícil acostumbrarse a tanta exposición?

Karime: Disfrutamos de todo lo que nos pasa. Tenemos muchísimas responsabilidades y muy poco tiempo, pero ahora tengo todo lo que siempre quise: otro show en MTV, un blog, mi propio programa de radio y una marca de ropa.

Mane: Me encanta todo esto. Llegué a tener mi propio programa en MTV, un spa y voy a sacar mi tercer tema. Ya compuse dos canciones. Hemos hecho muchas cosas padres.