Texto: Stephanie Peuscovich / @stephiepeusco


La noche neoyorkina del 28 de junio de 1969 parecía ser igual a todas las demás. La comunidad de gays, lesbianas y transexuales se disponía a disfrutar de bailes y tragos en el único bar que se los permitía: la discoteca Stonewall Inn. El resto de los locales nocturnos, amparados por la ley contra la “conducta escandalosa” se negaban a permitir que la comunidad LGBT pueda tomar alcohol y reunirse libremente.

Pero a pesar de encontrar un refugio en el Stonewall Inn todos sabían que en cualquier momento podía llegar la razzia policial que se llevaba detenido a todo aquel que estuviera desnudo o vestido del sexo opuesto. Hasta esa noche nadie había presentado resistencia. Pero hartos del maltrato por parte de las fuerzas armadas y el desprecio de la sociedad, los gays, las lesbianas y trans comenzaron una rebelión para impedir que los lleven detenidos. La figura más destacada fue la de Marsha P. Johnson, una mujer negra, bisexual y trabajadora sexual que comenzó el motín. Luego de 48 horas, la resistencia finalizó con una marcha a plena luz del día que comenzó con 100 personas y alcanzó las 2000.

A partir de ese momento, la comunidad LGBT se paró con orgullo frente a la sociedad que no les permitía amar ni sentirse libres. Hoy 49 años después, a pesar del avance que incluye que 23 países, incluidos Argentina, permitan que dos personas del mismo sexo puedan casarse, todavía queda mucho por hacer.

En nuestro país Moria Casán, Agustina Kampfer, Jimena Barón y Malena Sánchez se sumaron a festejar el orgullo besándose en las redes sociales.