Gabriel Brener inventó un nuevo concepto en tiendas: Editor Market.

Es diseñador de indumentaria y licenciado en administración. Buscó durante años su camino y aterrizó en la Gerencia General de las marcas María Cher y Ay Not Dead. Se autodefine como “un busca” y en ese afán de ir cada vez por más, creó Editor Market: un mega proyecto que fusiona la clásica tienda departamental con un concept store y produce una experiencia novedosa para el consumidor.

TXT. Florencia Garibaldi /PH. Monstruo Estudio


Gabriel es parte de las primeras generaciones de diseñadores de indumentaria del país. Su temprana incursión en el mundo de la moda, fue en el barrio de Once junto a su familia. A partir de eso, comenzó a desarrollar una carrera profesional en un momento donde no existía la figura del diseñador en las empresas. “Mi formación es variopinta. Trabajé en empresas pero también hice cosas independientes. Tuve una agencia de publicidad. Atravesé los ciclos de la Argentina con trabajo y con desempleo, hasta estuve cerca de irme. Trabajé en el Faena en Marketing y Ventas. Iba buscando todo el tiempo dónde podía ir. Hoy cambió mucho el paradigma laboral, pero lo que no cambió es la inquietud y la pasión con la que tenés que encarar las cosas”, cuenta. 

Gabriel marca una clara diferencia entre lo que era ser diseñador en su juventud y lo que es ahora. Considera que en el desarrollo de su carrera, agarró un proceso de transformación en el mercado, donde el diseñador no era la figura determinante de una empresa, como lo es hoy, y estaba más ligado a lo artístico. En el 2008, comenzó a participar en la marca de su esposa (María Cherñajovsky), María Cher.

Al poco tiempo, para armar una compañía más solida en su estructura central, le pareció estratégicamente acertado expandir el negocio. Entonces, se asociaron con AY NOT DEAD. “Así empezó el desarrollo grande de la compañía, con la que tuve éxitos y fracasos. Me acompañó un momento de la Argentina particular, muy cerrado, donde las marcas nacionales eran la única alternativa. Dentro de ese contexto, tuvo éxito la construcción de marca y se generó un gran nivel de valor que es lo que finalmente termina protegiendo al negocio”, afirma Gabriel y reconoce que falló en no lograr que ambas marcas funcionen como un solo organismo y hayan terminado independizándose.

“Las tiendas son una invitación a recorrer varios pisos Depende a cuál vayas, la curaduría y los niveles de actividad son diferentes”

Como el hombre de grandes ideas que es, venía gestando hacía años en su mente lo que finalmente sería Editor Market. Todo comenzó cuando fue contratado por Nike, porque tenían un problema con una franja de negocios que querían que él estudie. “Les dije que había una brecha entre la venta del shopping y los locales multimarcas. En el medio había un canal inexistente que había que desarrollar. La idea no prosperó. Eso fue en el 2004 y me dejó sembrada esa inquietud que fui construyendo en una especie de ejercicio intelectual puro”.

Con la mente puesta en que no existía un canal que lograra desarrollar un espacio para los diseñadores que son “entrepreneur” y quieren escalar comercialmente, y tomando en cuenta experiencias en el mundo, nació Editor. “Lo abrí en un momento de crisis, en el 2015. Pero la crisis pincha la creatividad, no la desinfla, la enciende. La realidad te empieza a encerrar y te obliga a salir para arriba. La creatividad emana de la sociedad y de la cultura, todo lo que nos pasa se manifiesta en diseño. Y esas manifestaciones hacen huella”.

El primer local se abrió en Microcentro, luego llegó el de Palermo y más adelante el de Nordelta. Las tiendas son una invitación a recorrer varios pisos que combinan moda, belleza, tecnología y decoración, tanto de grandes marcas como diseño de autor. Depende a cuál vayas, la curaduría y los niveles de actividad son diferentes, porque según Gabriel las personas cuentan con cantidades de tiempo disímiles y eso modifica la experiencia de compra.No es lo mismo el que va al centro apurado, que el tiempo de los turistas en Palermo”.

Gabriel define este proyecto como un gran colectivo energético que se transforma y cobra vida en algo más que una oferta de productos. “Mi deseo es que sea un intercambio, que te lleves todo y que dejes mucho. Una energía de club, donde vas con frecuencia, conocés gente, vivís situaciones y te sentís a gusto”.

Editor recién está empezando a gatear y Gabriel apunta a que terminará corriendo. Sin embargo, remarca que es difícil para un empresario tener una visión a mediano y largo plazo. “¿Para qué queremos estabilidad? La inestabilidad puede ser un síntoma positivo para modificar las cosas. Todos queremos lo que no tenemos, pero mirando hacia otros países estables, la sensación es que están muertos. Acá no sabes que te va a pasar. Hay una sola vida y como dice un amigo mío: `Para dormir voy a tener tiempo´. Argentina te mantiene despierto”.