MARIQUEL Y GASTÓN SON UNA PAREJA QUE TUVIERON LA IDEA DEL MILLÓN. ELLA ERA DUEÑA DEL HOTEL BOUTIQUE TAILOR MADE EN ARGENTINA Y ÉL TRABAJABA COMO BANQUERO EN LA EMPRESA J.P. MORGAN. LUEGO DE VARIOS AÑOS DE INVESTIGACIÓN, DECIDIERON REVOLUCIONAR EL MUNDO Y LOGRARON REEMPLAZAR A LOS CORDONES TRADICIONALES CON UNA INVENCIÓN INÉDITA: HICKIES.

Texto. Florencia Garibaldi


Ambos vienen de carreras ligadas con lo económico. Mariquel es Licenciada en Economía Empresarial de la Universidad Torcuato Di Tella y Gastón es Licenciado en Administración de Empresas de la Universidad de San Andrés. La idea detrás Hickies la tuvo Gastón mientras cursaba su carrera. Observó detenidamente como sus amigos, hermanos  y todos los que lo rodeaban andaban con los cordones sueltos y nunca se los ataban porque les daba fiaca. “Terminé la facultad y durante diez años investigué el mercado: los materiales, la protección de patentes, que no existiese una marca previa y qué tecnología podría usar”, cuenta Gastón.

Se casaron en el 2011 y decidieron mudarse a Nueva York para darle vida al emprendimiento. “Pensamos que si lográbamos conquistar Nueva York, iba a ser más fácil conquistar el mundo”. Comenzaron a trabajar en una oficina prestada en Manhattan y lanzaron la compañía a través de una campaña en Kickstarter (plataforma de crowdsourcing) que fue muy exitosa. “Necesitábamos juntar 25 mil dólares y logramos llegar a 160 mil. Más de cuatro mil personas validaron el concepto pre comprando el producto. Tres años después, hicimos otra campaña en la cual nos apoyaron 14 mil personas”.

“Emprender no significa tirarse a la pileta y dejar todo de un día para el otro. Es un proceso, no un salto al vacío, en el cual uno se plantea un objetivo y una idea a desarrollar. Una vez que tomaste la decisión de que eso es lo que querés ser/hacer empezá a dirigir todas tus decisiones en esa dirección”

Así, crearon este sistema dinámico de sujeción, diseñado para gente activa, que revolucionó la manera en que la zapatilla se agarra a los pies. Se fabrica a partir de un Elastómetro con tecnología Memory-Fit que se adapta a todo tamaño de calzado y responde al movimiento de los pies.  Gracias a este invento, el que utilice Hickies no tiene que volver a atarse las zapatillas nunca más. Además de que el material se estira y vuelve a su tamaño inicial, el sistema permite lograr el nivel de ajuste deseado por cada par de ojales.    

Definitivamente el éxito llegó y tuvieron varios logros que los hicieron crecer. Como emprendedores pudieron conocer al ex presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien les habló personalmente y tuvieron la oportunidad de hacerle preguntas. Otro gran hito para la marca, fue que el golfista Danny Willet haya comenzado a usar Hickies y actualmente los considere su cábala. “Danny odia atarse los cordones y no le gusta cómo se ven. Nos encontró en Dubai antes de jugar el abierto de Omega. Una vez que empezó a usar Hickies, arrancó a ganar, incluyendo el Masters. Nos abrió una entidad de negocios. Un año después, vendemos en 300 proshops alrededor del mundo. Nos sirve que un atleta de elite valide el uso de Hickies para competencia de alto nivel”, afirma Gastón.

A su vez, la marca se hizo popular en la comunidad del autismo. Comenzaron a recibir a través de las redes sociales mensajes de familiares de personas que sufren autismo o problemas neurológicos o motrices, con palabras de agradecimiento y les contaban como el producto les había cambiado la vida. “Nos detuvimos a escuchar más y empezamos a acercarnos a algunas organizaciones para ver cómo podíamos ayudarlas. Hoy, tenemos relación con cinco en Estados Unidos y estamos buscando expandir esta red”.

Finalmente, pudieron llegar a la Argentina gracias a una alianza con Topper. Habían estado un año tratando de importar al país y no podían por las políticas de comercio exterior del gobierno de Cristina Fernández. En enero del 2016, lograron desembarcar. “Actualmente se vende un paquete de Hickies por cada tres zapatillas Topper y Argentina se volvió rápidamente uno de nuestros principales mercados. Estamos contentos de finalmente poder estar en el país y de la mano de una de las marcas más importantes. Aspiramos a que todo el mundo deje de usar cordones y empiece a usar Hickies”.