Dan Price es el CEO de Gravity Payments, una compañía dedica  a procesar pagos de tarjetas de crédito. Es un joven empresario de tan sólo 30 años pero ya es un éxito. Pero además de tener mucho dinero tiene un sentido de visión e innovación poco común. En algunos lugares lo llaman “el mejor jefe del mundo”.

En 2015,  Price directo de la empresa ubicada en Seattle, Estados Unidos, redujó su propio sueldo y usó ese dinero para que sus empleados cobren 70.000 dólares anuales. En ese entonces, Dan cobraba un millón de dólares al año.

Pero como dice la creencia budiste: todo vuelve. Tanto lo malo como lo bueno. Y así fue, sus empleados agradecidos por el gesto de su jefe optaron por devolverle ese favor.  Ahorraron durante seis meses y, entre todos, le compraron un “Tesla Model S”, el auto de sus sueños. “Todavía en shock. Jamás imaginé que esto podía ser posible”, publicó Price en su perfil de Facebook.