Es bastante habitual llegar tarde al aeropuerto o encontrarse con el vuelo cancelado o demorado.

¿Dónde dormir? ¿Pasar horas en las incómodas sillas de la terminal aérea, pagar un hotel y los traslados por sólo unas horas?

Esto les sucedio más de una vez a los arquitectos rusos Mikhail Krimov y Alexei Goryainov, socios de la firma de diseño Arch Group, y pensando una solución crearon las SleepBox o “cajas para dormir”, que no son otra cosa que pequeñas habitaciones de 2 m x 1,40 x 2,30 para descansar con confort y seguridad, que comenzaron a instalarse en el aeropuerto Sheremetyevo de Moscú y luego llegaron a París (Francia), Beijing (China) y Bangkok (Tailandia). Se reservan por un tiempo mínimo de 30 minutos, como para una siesta o descanso rápido, con una tarifa recomendada de 15 dólares la hora. El lugar principal de la Sleepbox es una cama de dos metros de largo hecha de espuma de polímero y papel de pasta.

La cabina puede contener hasta tres camas con mesas de luz, enchufes, lámparas para leer, televisor y despertador. “Gracias a Sleepbox, cualquier persona tiene la oportunidad de pasar la noche en forma segura y barata en caso de emergencia, o cuando tenga que esperar unas horas con su equipaje”, dicen los diseñadores en su página web.