EL TATA MC ES UNO DE LOS PRIMEROS RAPEROS ARGENTINOS QUE SE ANIMÓ A LA IMPROVISACIÓN. GANA BATALLAS DE FREESTYLE Y FORMA PARTE DE LA MOVIDA DEL HIP HOP DESDE HACE DIEZ AÑOS. JUNTO A SUS AMIGOS RAPEROS, EL MISIONERO Y SONY, ES COACH DE OCHO RAPPERS QUE ESTÁN COMPITIENDO PARA GANAR EL PRIMER CONCURSO ARGENTINO DE HIP HOP ORGANIZADO POR FANTOCHE.

Texto. Agustina Rinaldi


Mientras estudiaba en el secundario, el rap estadounidense, español y francés le hacían compañía. Sin dudas, nunca pensó que se convertiría en uno de los mayores referentes de la improvisación en la Argentina. Pasó de rapear en las esquinas de Ramos Mejía a ganar las batallas de freestyle más reconocidas del mundo.

¿Cómo entraste al mundo del rap?

Hace diez años escuchaba música hardcore. Este estilo tiene mucho que ver con el hip hop, está ligado a los raperos. Empecé a buscar más sobre el rap con las complicaciones propias de la época, ¡no tenía Internet! El ambiente era muy cerrado y la información te la transmitía una persona. Los que tenían la posta no querían decir demasiado, por miedo de que los otros los superaran. A pesar de las complicaciones, empecé a rapear en la Plaza Mitre (Ramos Mejía)  junto a tres amigos. Desde ese momento le dedico mi vida al rap.

¿Cuáles fueron tus mayores inspiraciones?

Lo que más me atrapó fue el rap estadounidense y francés. Cuando empecé a escuchar rap, la movida en la Argentina era muy pequeña. La música venía, principalmente, de Estados Unidos. Me resultaba súper difícil adquirir hip hop, los que viajaban mucho estaban salvados. En cambio, yo tenía que hacer malabares.

¿Para ser rapero hay que saber improvisar?

No es necesario. Hay artistas que llegaron muy lejos y nunca se los vio improvisar, sus carreras se hicieron a base de discos. En cambio, otros comenzaron improvisando y luego se profesionalizaron en estudios de grabación. En la Argentina es importante saber improvisar para dar el primer paso en el mundo del rap. Es un buen juego para pisar fuerte en este ambiente.

“Para llegar lejos en el mundo del rap hay que competir en batallas y ganarse a la gente”

¿Cuándo dejaste de pertenecer a la movida under y ganaste popularidad?

En 2008, cuando competí en la “Batalla de Los Gallos” de Red Bull contra El Misionero. Perdí en la primera ronda, pero tuve un buen rendimiento. A partir de ese momento, la gente empezó a verme de otra manera.  Dos años después, comencé a ganar muchas competencias y todo tomó otra magnitud. La gente que no me hablaba, comenzó a llamarme. Lo mismo ocurre en cualquier profesión, pero aquí el trato suele ser más asqueroso porque está en juego el talento y el ego.

¿La aceptación del público se gana en las batallas de freestyle?

Para llegar lejos hay que competir y ganarse a la gente. Si tu rendimiento es medianamente copado, empiezan a verte de otra manera. Si no tenés algo ganado o no llegás a demostrar algo en el momento justo, ni te miran.

¿Qué elementos tenés en cuenta a la hora de juzgar la improvisación de los participantes?

Me fijo en qué y cómo lo dicen. También, tienen que seguir el instrumental y no se pueden trabar. Además, tienen que tener flow (fluidez en la pista) y desenvolverse bien en vivo. Un poco de personalidad, por favor.

¿Hay reglas en cada batalla?

En cada competencia hay reglas diferentes. En la calle eso no pasa, no existen. Podés hacer lo que vos quieras, siempre y cuando no se pierda el respeto. Si vas a atacar al otro, que sea con estilo.